La proximidad de una nueva temporada agrícola mantiene en alerta al sector vitivinícola mendocino debido a la convergencia de condicionantes climáticos y financieros. Ante las proyecciones meteorológicas que anticipan la presencia del fenómeno de El Niño -asociado a un mayor índice de humedad y riesgo de enfermedades criptogámicas-, las fincas intentan anticipar las labores de protección fitosanitaria mientras enfrentan crecientes dificultades para costear insumos y fertilizantes. En entrevista con FM Vos (94.5), Fabián Ruggeri, presidente de la Asociación de Cooperativas Vitivinícolas (ACOVI), detalló las estrategias de compra conjunta desarrolladas para abastecer a los productores asociados, analizó el alcance del Seguro Agrícola provincial frente a la cobertura privada propia del sistema cooperativo, debatió el futuro de la lucha antigranizo y advirtió sobre los signos de ahogo financiero que sugieren una menor cosecha para el próximo ciclo.
Prevención fitosanitaria, tecnología predictiva y malla antigranizo
Frente a la confirmación de modelos meteorológicos que prevén un invierno, primavera y verano con niveles de humedad superiores al promedio, el sistema cooperativo activó hace meses un esquema de contingencia. La estrategia central se enfocó en compras comunitarias para garantizar la aplicación de curaciones preventivas en los viñedos, combinadas con la colocación de malla antigranizo mediante líneas de crédito en los casos en que fue técnicamente factible. «Específicamente en nuestro sector, que es el cooperativo, venimos trabajando este tema desde hace ya siete u ocho meses. Los pronósticos ya empezaron en aquella época a señalar que venía un Niño intenso, y tenemos la información de que cuando se da este fenómeno generalmente tenemos más humedad, no solo en invierno, sino también en la primavera y en el verano. Veníamos trabajando y advirtiéndolo”, explicó Fabián Ruggeri.
«Con nuestros socios hicimos una metodología de compra conjunta de insumos agrícolas, priorizando y sugiriendo desde nuestros equipos técnicos la adquisición de los productos necesarios para asegurar una cantidad de curaciones que nos permitan hacer frente a esta situación en el caso de que se manifieste. En definitiva, no dejan de ser pronósticos. Si bien cada vez tienen más tecnología y mejores modelos matemáticos para predecir con más acierto, pero sigue siendo un pronóstico”, indicó.
«En cuanto a los eventos catastróficos, como puede ser el granizo, hemos venido trabajando con un pequeño grupo de productores que han tenido la posibilidad de ir colocando malla a través de créditos. En ese aspecto no tenemos otra opción técnica más que la malla antigranizo”, manifestó durante la nota. «Lo de la lucha antigranizo está por definirse, dependiendo de si los gobiernos municipales toman la decisión de avanzar aportando una cantidad de recursos, que quizás este año están complicados. Habrá que ver también si el gobierno provincial acompaña o no esa situación”, remarcó el presidente de ACOVI.

Esquemas de cobertura: El Seguro Provincial y el Fondo Mutual Cooperativo
El análisis de las herramientas de resguardo patrimonial expone las diferencias entre el seguro oficial y las soluciones internas desarrolladas por las propias entidades productivas. Mientras que la cobertura pública actúa como un paliativo de costo accesible, el sistema de auxilio mutuo cooperativo -con un cuarto de siglo de trayectoria- ofrece indemnizaciones sustancialmente mayores a partir de umbrales específicos de daño en la producción. «Hace muchísimos años que participamos activamente, no en el diseño, pero sí cuando el Seguro Agrícola provincial está puesto a disposición de los productores. Nosotros armamos un pool de asociados con el cual participamos activamente del seguro. Es una herramienta que ha generado una mejora, pero no te va a salvar de una situación conflictiva si tenés un daño importante; sí te acompaña y muy bien. Para el costo que tiene es un seguro bastante bueno que ayuda, pero no te salva”, dijo.
«Además del seguro provincial, en el sistema cooperativo tenemos un seguro contra granizo específico, no contra heladas, que ya tiene 25 años funcionando de manera interna. Ese seguro sí tiene una cobertura muy importante y, por supuesto, también tiene un costo interesante. Es un seguro con una cobertura muy aceptable en cuanto a lo que paga: a partir del 30% de daños ya comienza a funcionar y, en el peor de los casos, te puede cubrir hasta el 70% de las pérdidas”, pormenorizó.
Dificultades financieras, descapitalización y proyección de cosecha
Cabe resaltar que la liquidez del productor primario representa el cuello de botella más severo para encarar los trabajos culturales de la finca. Aunque la pertenencia al régimen cooperativo otorga esquemas de cobro mensualizado y liquidaciones por encima del promedio del mercado abierto, la demanda de adelantos financieros revela una paulatina erosión en la capacidad operativa de los viticultores. Esta menor fertilización y el riesgo fitosanitario anticipan una merma en los volúmenes de producción para la próxima vendimia. «Vemos cada vez más dificultades en nuestros socios para poder hacer las labores. Si bien están un poco mejor que otros productores independientes, porque nosotros cobramos todos los meses y obtenemos un precio del vino un poco más elevado que el que está en el mercado, no deja de ser una realidad que a muchos les cuesta llevar adelante los trabajos en la finca. Lo vemos a diario en las cooperativas. Cuando los socios nos empiezan a pedir adelantos de lo que va a ser la junta del mes siguiente, sabemos que los problemas serios ya empezaron”, sostuvo sobre la realidad del sector.
«Estamos en esa situación y veremos qué nos depara el futuro. Creemos que para la próxima temporada vamos a tener una cosecha menor que la del año pasado en función de varios factores. El primer factor es que los productores por ahí no están haciendo las labores como corresponde; el segundo es que, aunque hagan los trabajos, no van a poder fertilizar todo lo que se debería; y el tercer factor es la altísima probabilidad de que tengamos mucha humedad en la zona, con lo cual habrá que ver qué pasa después con las enfermedades”, concluyó Fabián Ruggeri.


