La empresa Alianza Internacional de Empresarios Digitales (Aied) se presentaba como una plataforma de educación online dedicada a la capacitación e inversiones en conexión con las firmas Alianza Trading y X3 Trading. Sin embargo, se sospecha que era una estafa piramidal.
Su fundador, Martín Bertagna, fue denunciado en la Fiscalía Federal de Tucumán y en la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) ante la Fiscalía de Marcos Juárez asegura que se trata de una estafa piramidal.
El Juez Federal de Bell Ville, Sergio Pinto, procesó a Bertagna por presunta asociación ilícita, estafas, intermediación financiera no autorizada y lavado. También fueron imputados Damián Matías Pizzichini (44), Gustavo Javier Rodríguez (41) y Mauricio Darío Alba Gutiérrez (46).

La hipótesis judicial indica que los acusados habrían instrumentado un mecanismo de captación de capitales para ser invertidos en criptomonedas. A cambio, ofrecían altos rendimientos, de hasta un 300% anual. También buscaban inversiones en lotes a través del proyecto Finca Diamante Club Agro Turístico en San Rafael.
«Ninguna de ellas contaba con autorización de las Comisión Nacional de Valores Mobiliarios (CNVM) para la captación de capitales y desarrollo de mecanismos de inversión bursátiles, como de ninguna otra autoridad competente», comentaron fuentes cercanas a la causa.
Terrenos en Goudge como “gancho”
Según la investigación, las sumas se transferían a una cuenta del Banco Galicia a nombre del Grupo Internacional de Empresarios Digitales SRL (con domicilio en Marcos Juárez y sede también en Buenos Aires) conformado por Bertagna y otros dos hombres (no imputados).
El cordobés Pizzichini habría sido el asesor comercial y socio del grupo, mientras que Rodríguez era el contador y administrador suplente de Aied SAS, con conocimiento de las deudas con los inversores de X3 y otras plataformas.
El modus operandi consistía en captar ahorristas inexpertos mediante promoción por redes sociales a quienes habrían ofrecido invertir en criptomonedas a través de la web X3 Trading. Así, les vendían módulos de inversión desde u$s50.000 hasta u$s10.000.
A los ahorristas se les prometía una rentabilidad de entre el 1% y el 3% diario, con una recuperación de la inversión en cuatro meses. De allí en más, hasta el mes 12, ganancias fijadas en un 300% anual.
Todo explotó cuando los ahorristas comenzaron a reclamar su dinero y las rentabilidades. Bertagna mencionó que había contratado a un equipo de traders de España para que gestionen u$s200.000 mil de inversiones, pero como habían «perdido» los fondos sólo podía devolver el capital.
Sin embargo, el dinero nunca apareció. El grupo les propuso invertir en propiedades, con lo cual pasaban del «multinivel de inversión» a un «multinivel dedicado a los bienes raíces». De esta manera, variaba la inversión para adquirir terrenos de un nuevo proyecto: el «fideicomiso» Finca Diamante-Club Agro Turístico, ubicado en el distrito sanrafaelino de Goudge.
Los imputados aseguraban que el proyecto se encontraba legalizado a través de un contrato de Fideicomiso certificado y sellado por Rentas de Mendoza. También contaba –según los acusados- con la correspondiente Prefactibilidad del área catastral del Municipio de San Rafael.
Se proponía a los ahorristas comprar 350 terrenos en un loteo, en zonas de viñedos, a un precio de u$s3.600 por un espacio de mil metros cuadrados. Habría al menos 40 damnificados.



