El femicidio de Natalia Tagua conmueve a San Rafael. El crimen de la mujer de 37 años, madre de tres menores, ocurrió en barrio Constitución, pero vuelve a inquirir a toda nuestra sociedad.
El miércoles por la noche, Natalia volvía de la escuela porque quería ser una mujer mejor preparada ante la vida. En el camino se encontró con un sujeto que ya había ejercido contra ella actos de violencia y que, a pesar de tener una prohibición de acercamiento, la interceptó en la vía pública y la degolló. Así, sin más…
Natalia ya no está viva. Otra certeza es que el Estado –en sus diferentes administraciones- sigue sin garantizar a las mujeres y niñas que padecen cualquier tipo de violencia una asistencia integral, gratuita y accesible. En ese sentido, la aplicación de manera masiva y eficaz la ley de Protección Integral para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres (26.485) es solo una ilusión. Además, las prohibiciones de acercamiento son, lamentablemente y en la mayoría de los casos, una intención formal impracticada.
Además, parece que seguimos sin reparar en el papel fundamental que debe cumplir la educación formal en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva, buscando eliminar las relaciones desiguales de poder que afectan la vida, la libertad y la dignidad de muchas mujeres que sufren este flagelo. Son los ámbitos escolares donde nuestros niños, niñas y jóvenes se forman no solamente en conocimientos formales sino también en valores sociales, los lugares donde deben comenzar a forjarse las ideas de valoración de todos los integrantes de la sociedad, la riqueza que implica la diversidad y el necesario respeto que merecen todos los seres humanos.
Solo modificando el pensamiento y las acciones de nuestras generaciones presentes y venideras, y dejando de lado el machismo que hasta aquí ha caracterizado a la sociedad argentina (y la mendocina en particular), es como podremos vislumbrar un futuro en el que las mujeres sean respetadas y valoradas. El presente es de mucho dolor. Demasiado. Y cada vez más…




