El gobierno de Panamá condenó los recientes atentados en Colombia y manifestó su solidaridad con las víctimas, luego del ataque con explosivos registrado en la Vía Panamericana que dejó al menos 14 muertos y más de 38 heridos. A través de un comunicado oficial, la Cancillería panameña rechazó los hechos de violencia y pidió reforzar la cooperación internacional para enfrentar la situación.
El pronunciamiento se conoció tras el ataque ocurrido en el sur colombiano, donde un artefacto explosivo fue detonado al paso de vehículos civiles. La acción generó múltiples víctimas y provocó un fuerte impacto en la región, en medio de un contexto de creciente actividad de grupos armados ilegales.
Desde Panamá remarcaron su confianza en que las autoridades colombianas podrán esclarecer lo sucedido y llevar a los responsables ante la justicia. Además, subrayaron la necesidad de fortalecer los esfuerzos conjuntos a nivel internacional para proteger a la población civil y restablecer la seguridad.
En el comunicado oficial, el gobierno panameño reiteró que “la justicia alcanzará a los culpables” y llamó a la comunidad internacional a respaldar a Colombia en la lucha contra la violencia, en especial en las zonas más afectadas por la presencia de organizaciones armadas.
Escalada de violencia y respuesta regional
El atentado fue atribuido por las autoridades a la columna Jaime Martínez, una facción del Estado Mayor Central, principal disidencia de las antiguas FARC. Este grupo es señalado por una serie de ataques recientes contra objetivos militares y civiles en el suroeste del país.
El hecho ocurrió en un tramo clave de la Vía Panamericana, donde la explosión impactó a varios vehículos, causando víctimas fatales y decenas de heridos. La red de atención médica en la zona se vio exigida al máximo ante la magnitud del episodio.
Las autoridades colombianas mantienen una recompensa millonaria por información que permita capturar a Néstor Gregorio Vera, conocido como Iván Mordisco, señalado como uno de los principales líderes de estas disidencias.
El incremento de los ataques en la región encendió alertas tanto a nivel local como internacional. Distintos sectores diplomáticos respaldaron el mensaje de Panamá, reflejando la preocupación por la estabilidad en el suroeste colombiano.
Mientras continúan las investigaciones, fuerzas de seguridad y equipos de emergencia trabajan en la asistencia a las víctimas y en la recuperación de la circulación en la zona afectada.







