El fiscal de instrucción Javier Giaroli, que tuvo a su cargo la investigación de posibles estafas a través de esquemas piramidales en nuestra zona, encabezó ayer una conferencia de prensa para brindar precisiones acerca del estado de esas causas. El representante del Ministerio Público Fiscal aclaró, en primer término, que la escasa información que se había brindado hasta ahora respecto a esos expedientes estuvo motivada en la necesidad de que los responsables de esas “empresas” no tomaran datos para “engañar a sus asociados”.
En cuanto a los sistemas en sí, Giaroli afirmó que –sobre todo con Ganancias Deportivas- “existe una polémica por la gran cantidad de vecinos que han invertidos sus ahorros en ella” y que en San Rafael “hay dos bandos enfrentados acerca de si se trata de un negocio legítimo o de un fraude” y que en ambas posturas hay “un alto grado de fanatismo y falta de objetividad”.
Luego, consideró que aún no está claro si Ganancias Deportivas es un esquema piramidal (pueden o no ser legítimos) o un sistema Ponzi (ilegítimo), aclarando que en el primero de ellos no podría haber un engaño frente a quienes ingresan al mismo mientras que en el segundo sí, y eso constituye el delito de estafa. Sin embargo, consideró que “los dos sistemas colapsan cuando no ingresan más suscriptores”.
“Lo primero que se investigó es si los negocios base de estos sistemas eran reales”, informó Giaroli y, en ese sentido, afirmó que Ganancias Deportivas “nunca aportó las pruebas” para determinar que lo de las apuestas deportivas era verídico. “En ningún caso, el sistema de presunta financiación del negocio se encuentra justificado y eso es un señalamiento más de la estructura fraudulenta de los sistemas”, aseguró el fiscal.
“Ninguna de las plataformas (GD, Intense Life y Qubitech) está registradas ni en la AFIP ni en la Comisión Nacional de Valores, ni en el Instituto de Juegos y Casinos de Mendoza”, aclaró además Giaroli, al tiempo que afirmó que en Costa Rica (sitio donde está registrada la empresa) “Ganancias Deportivas ya tiene más de 50 denuncias en su contra”.
Asimismo, el fiscal detalló que el referente en nuestro departamento de GD, David Villegas, en un primer momento se mostró colaborador con la investigación pero que “a la hora de informar cómo funcionaba el negocio base del sistema demostró la más supina ignorancia”.
En cuanto a los indicios que lo llevaron a considerar que se está frente a esquemas fraudulentos, Giaroli enumeró: la concomitancia entre la baja del valor de los criptoactivos (bitcoin, sobre todo) y el colapso de los sistemas, la misma utilización de criptoactivos en el negocio para esquivar los registros de las operaciones, la falta de registración de las empresas, los antecedentes de sus organizadores (varios de ellos involucrados en otras estafas), las alertas y las prohibiciones de este tipo de “negocios” en otros países (Italia, España, Cuba, entre otros), y los casos anteriores de esquemas piramidales.
“Lo que aún no se ha determinado aún es quienes perderán dinero con el sistema. Es como sostener que dos o tres personas están jugando a la ruleta rusa con un arma cargada. Todavía la bala no sale, quién va a sobrevivir y quién va a morir o perder. Pero alguien va a morir. En las estafas piramidales pasa lo mismo: alguien va a perder dinero”, concluyó en su exposición Giaroli.
Luego, a la hora de responder preguntas de la prensa, el fiscal aclaró que “es muy difícil que Villegas –que no tiene antecedentes delictivos- no sepa” que se está frente a un esquema piramidal y opinó que “va a morir con las botas puestas” defendiendo el sistema. Además, estimó que las empresas apostarán a que la gente “se vaya cansando de reclamar y no denuncie penalmente a los responsables”.








