Los dos devastadores terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron a Venezuela el pasado miércoles desataron la peor tragedia sísmica en más de un siglo, elevando el balance oficial a 1450 muertos, miles de heridos y masivos colapsos edilicios, mientras el Gobierno interino mantiene el estado de emergencia nacional y los equipos de emergencia concentran sus tareas de rescate en la devastada región costera de La Guaira.
Un testimonio inexplicable entre los escombros
En medio del escenario de destrucción total que presentan las Residencias Militares de La Guaira, los socorristas lograron extraer con vida a un menor de edad atrapado, quien sorprendió a la comunidad con una estremecedora e inexplicable vivencia de supervivencia. El pequeño describió detalladamente que, justo antes de perder las esperanzas, una presencia misteriosa se manifestó en el interior de la estructura colapsada para remover el bloque de concreto que impedía su liberación.
“Apareció alguien, alguien raro, no sé quién fue, un milagro, parecía un señor y me estrechó la mano así como si fuera Jesús”, declaró el menor al describir el impactante instante en que fue puesto a salvo.
El relato del pequeño continuó describiendo que el hombre de identidad desconocida le ofreció su mano para ayudarlo a salir. “No sé como porque yo tenía todo ese peso encima”, explicaba conmovido refiriéndose a los escómbros, y continuó: “Movió todo eso, me cargó, me dió una venda y no lo ví nunca más.”

La Guaira: de puerta de entrada a zona de desastre
La fuerza consecutiva de los sismos, ocurridos con apenas un minuto de diferencia y con epicentro al oeste de Morón, transformó radicalmente la realidad del estado de La Guaira, una zona costera clave que alberga al aeropuerto internacional de Maiquetía y que ahora padece la interrupción total de su infraestructura.
La violencia del movimiento telúrico provocó que cuadras enteras se vinieran abajo, dejando múltiples barrios sin suministro eléctrico y sumiendo a la población en una desesperada búsqueda de familiares atrapados, siendo 150 los desaparecidos y 3.150 heridos.
Las autoridades locales continúan con la remoción manual y mecánica de escombros en localidades críticas como Catia La Mar y Caraballeda, mientras el eco de los testimonios de los sobrevivientes sostiene la fe de un país en crisis. Los especialistas recuerdan que la magnitud del desastre no registra precedentes desde 1900, extendiendo su impacto y alertas preventivas incluso hacia el territorio vecino de Colombia.
Fuente: Radio Mitre.


