En medio de una jornada marcada por la paralización de actividades en el ámbito judicial, Mauro Díaz, delegado gremial de los trabajadores del sector, ofreció un panorama detallado sobre las motivaciones que llevaron al paro y la situación actual de los empleados judiciales.
“La situación ha llegado a un punto crítico debido a la falta de respuesta del gobierno a nuestras demandas”, expresó el delegado a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
“Hemos tenido las llamadas ‘paritarias’, donde el gobierno nos ofreció un aumento del 11%, atado al mes de enero. Sin embargo, esto representaba apenas un 8% real de aumento para este mes, con una proyección descendente en los meses siguientes debido a la devaluación”, agregó.
Según Díaz, los salarios actuales de los empleados judiciales se sitúan en un nivel insuficiente, con cifras que rondan los 340.000 a 360.000 pesos, lo que apenas alcanza la mitad de lo necesario para cubrir una canasta básica de alimentos en la provincia de Mendoza.
El delegado gremial lamentó la falta de diálogo por parte del gobierno durante las negociaciones salariales: “Nos encontramos ante más que una paritaria, una imposición por parte del gobierno de que aceptemos lo que ellos dicen y sin posibilidad de diálogo”, afirmó.
Dentro de ese marco describió que «la mecánica de la paritaria es la siguiente: te sentás en la mesa, el gobierno te hace la oferta y no escucha a la contraparte directamente”, calificándola como simplemente “ir a escuchar la oferta del gobierno”.
Para Díaz, en una paritaria, “se tiene que analizar el por qué se llega esa oferta, si hay posibilidad de mejorarla, también escuchar contraofertas que nosotros le hemos dado al gobierno”.
Además de las cuestiones salariales, el delegado resaltó la importancia de discutir las condiciones laborales en la paritaria, algo que, según él, ha sido ignorado por el gobierno en las últimas negociaciones.
“Nos hemos visto obligados a tomar medidas extremas como este paro debido a la falta de respuesta y la imposibilidad de dialogar con el gobierno”, señaló Díaz.
El dirigente sin embargo no se resignó y ahora espera “que se pueda retomar el diálogo y que el gobierno considere nuestras demandas tanto salariales como laborales”.
En cuanto al nivel de adhesión al paro, Díaz informó que el mismo ha sido significativo, con un aproximado del 80% en San Rafael y un 85% en la capital, lo que lo convierte en uno de los más altos de los últimos años en el Poder Judicial.
Con estas acciones, los empleados judiciales buscaron visibilizar sus demandas y presionar al gobierno para que tome medidas concretas que mejoren su situación laboral y salarial. Mientras tanto, permanecen a la espera de una respuesta que satisfaga sus reclamos.







