Honorio Henríquez propuso una colecta entre parlamentarios para ayudar a las familias afectadas y anunció una comisión bicameral para supervisar la respuesta del Estado
El presidente del Senado de Colombia, Honorio Henríquez, pidió a los congresistas donar un salario para asistir a las familias damnificadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el 10 de agosto de 2026.
El llamado fue realizado por Henríquez a través de su cuenta en X, donde invitó a los legisladores a sumarse a una colecta destinada a colaborar con las personas afectadas por la emergencia.
“Invito a todos los congresistas a sumarse a la iniciativa de donar un salario para apoyar a las miles de familias damnificadas del terremoto”, expresó el presidente del Senado.
Además, anunció que este miércoles se conformará una comisión bicameral de seguimiento y acompañamiento a la tragedia. El objetivo será realizar control político y supervisar la respuesta institucional frente a los daños provocados por el movimiento telúrico.
“Colombia nos necesita unidos”, afirmó Henríquez al realizar el llamado a los integrantes del Congreso.
Chocó fue el epicentro del terremoto
De acuerdo con el Servicio Geológico Colombiano, el epicentro del terremoto se ubicó en el departamento de Chocó, a una profundidad de 96 kilómetros y a unos 20 kilómetros de San José del Palmar.
El movimiento se sintió con intensidad en distintas regiones del país y provocó graves daños en ciudades del Eje Cafetero, el Pacífico y el suroccidente colombiano.
Según un balance parcial citado por medios locales, el terremoto dejó al menos 132 personas fallecidas y más de 570 heridas. Pereira, capital de Risaralda y una de las ciudades más cercanas al epicentro, concentra la mayor cantidad de víctimas mortales, con 60 fallecidos.
En esa ciudad también se reportaron personas atrapadas en el Megacable, dos edificios colapsados y distintos sectores donde continúan las tareas de rescate y asistencia.
El aeropuerto internacional Matecaña permanece cerrado debido a daños en su cubierta, mientras las autoridades analizan el impacto del terremoto sobre la infraestructura y los servicios esenciales.
El Gobierno declaró el desastre nacional
Las ciudades de Pereira, Cali, Quibdó, Manizales y Armenia permanecen entre las zonas bajo mayor nivel de alerta debido a los daños registrados.
El balance difundido hasta el momento también señala que al menos 86 edificios colapsaron y que seis aeropuertos suspendieron sus operaciones como consecuencia del terremoto.
Frente a la magnitud de la emergencia, el presidente colombiano Abelardo de la Espriella declaró el desastre de carácter nacional después de una reunión en la sala de crisis de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres.
La declaración permite al Gobierno adoptar medidas excepcionales para atender la crisis, movilizar recursos y disponer acciones destinadas a contener sus efectos.
En este contexto, la propuesta de Henríquez busca sumar un aporte directo de los integrantes del Congreso a la asistencia de los damnificados. La comisión bicameral anunciada tendrá además la tarea de acompañar la respuesta estatal, verificar la atención de las familias afectadas y controlar las medidas que se implementen durante los próximos días.



