El arbolado público constituye uno de los elementos centrales del paisaje de San Rafael, pero también cumple una función ambiental determinante para sostener las condiciones de vida dentro del oasis. En ese contexto, Francisco Mondotte planteó la necesidad de avanzar con un censo integral que permita conocer en detalle la situación de los aproximadamente 620 mil árboles existentes en el departamento y, a partir de esa información, diseñar políticas públicas de largo plazo.
“La modificación de la ley provincial ahora hace que todo lo que tiene que ver con el arbolado en lo que se llama el eje urbano, en la zona urbana de San Rafael, ya no requiere autorizaciones de carácter provincial, sino que se puede administrar desde el municipio”, explicó Mondotte a Diario San Rafael y FM Vos (94.5).
Para el dirigente, este nuevo escenario implica mayores responsabilidades locales, pero también brinda la posibilidad de revisar integralmente la política vinculada al arbolado. “Eso que pasa ahora es un enorme desafío y, a su vez, yo soy optimista siempre, una enorme oportunidad”, afirmó.
Mondotte remarcó que la discusión no debe reducirse al aspecto paisajístico de una ciudad con calles arboladas. Por las características ambientales de San Rafael, sostuvo que los árboles forman parte de la infraestructura necesaria para la vida en el oasis y están estrechamente relacionados con la disponibilidad y distribución del agua.
“El arbolado es mucho más que los árboles que vemos. Estamos sobre un lugar donde hay 620 mil árboles en San Rafael. Es una cantidad extraordinaria, muy importante. Sin eso no podríamos vivir acá”, señaló. A ello agregó que “son 620 mil árboles que requieren cuidado, que requieren atención”.
El principal inconveniente, de acuerdo con su diagnóstico, es que existe una cifra aproximada sobre la cantidad total de ejemplares, pero no una base de información detallada que permita establecer sus características y condiciones. “Es un problema severo que tenemos que resolver: San Rafael no tiene un censo del arbolado público”, aseguró.
En ese sentido, enumeró los datos que considera indispensables para planificar cualquier intervención futura. “Sabemos que son cerca de 620 mil árboles, pero no sabemos dónde están, no sabemos de qué especies son, no sabemos cuál es el estado fitosanitario de esos árboles, no sabemos el requerimiento hídrico que tienen esos árboles”, expresó.
La ausencia de esa información, advirtió, puede generar dificultades crecientes tanto desde el punto de vista ambiental como para la seguridad de la población. “La realidad es que eso es una bomba de tiempo, porque se convierten en un problema para la comunidad”, sostuvo.
Mondotte explicó que la iniciativa no es nueva y recordó que ya había impulsado anteriormente un proyecto en esta dirección. “Lo que estamos proponiendo, algo que propuse en 2020 y retomamos en 2023, pero ahora es la oportunidad de hacerlo, es un censo del arbolado público en San Rafael”, indicó.
El objetivo es que el relevamiento abarque efectivamente al conjunto del arbolado y no quede reducido a una muestra. Con los resultados, plantea determinar cuáles son las especies presentes, dónde se encuentran, qué estado sanitario tienen y qué necesidades de agua presentan.
La información permitiría establecer prioridades y anticipar el reemplazo de ejemplares que hayan llegado al final de su ciclo o representen algún riesgo. Mondotte sostuvo que el censo debería servir para “diseñar políticas públicas en serio para saber qué árboles hay que erradicar, cómo se los va a reemplazar y de qué manera les va a llegar el agua”.

Uno de los aspectos que considera centrales es el escenario de menor disponibilidad hídrica que podría atravesar la región en las próximas décadas. Por eso planteó que no alcanza con medir las políticas de forestación únicamente por la cantidad de nuevos árboles incorporados cada año.
“Si nosotros solamente decimos ‘este año pusimos 7.000 árboles, 8.000 árboles, 10.000 árboles’, pero no sabemos dónde están, no sabemos cómo les va a llegar el agua, no tenemos claro cuál es la especie o cuáles son las especies que efectivamente se adaptan bien a nuestro ecosistema y a lo que viene en materia de restricción hídrica, no vamos a estar modificando la realidad de manera positiva, sino que vamos a seguir profundizando el problema”, cuestionó.
Otro de los puntos abordados fue el tratamiento que reciben los árboles existentes. Al referirse particularmente a las podas, Mondotte consideró necesario establecer procedimientos claros y respaldados por conocimientos específicos. “No hay rigor técnico para ver cuándo se poda, de qué manera, quiénes podan, con qué control, porque muchas veces se terminan mutilando los árboles y condicionando también su desarrollo posterior”, manifestó.
En ese marco insistió en que la problemática excede ampliamente una cuestión estética. “Si nosotros no abordamos en serio el arbolado público, no se trata de si está bonito o no está bonito San Rafael. Se trata de que no se puede vivir sin arbolado público en un lugar como San Rafael, en este oasis”, afirmó.
“Si nosotros no cuidamos el activo y el patrimonio que representa este arbolado, la realidad es que estamos condicionando nuestro futuro, literalmente”, agregó.
Para concretar la iniciativa, Mondotte adelantó que buscará reflotar los antecedentes presentados anteriormente en el Concejo Deliberante y procurar colaboración técnica. “Una presentación partidaria más quedaría presa en la disputa política. Yo quiero que esto salga porque San Rafael lo necesita urgente”, aseguró.
En cuanto a los pasos previstos, precisó: “La primera es reflotar aquel proyecto que presenté en el Concejo Deliberante en 2020, 2021 y en 2023”. También propuso poner a disposición del municipio los vínculos generados anteriormente con el ámbito académico para obtener asesoramiento especializado. “La segunda cuestión es ofrecer incluso al municipio el contacto y el vínculo con las autoridades que en su momento nosotros hemos contactado de Agronomía de la Universidad de Cuyo para tener el asesoramiento técnico”, detalló.
La propuesta contempla además incorporar estudiantes al trabajo de campo necesario para relevar los ejemplares. Mondotte recordó que durante su propia etapa escolar participó de una experiencia de este tipo, cuando la información se registraba manualmente, y destacó las posibilidades que brindan actualmente las herramientas digitales.
“Hoy, 25, 26 años después, eso se puede hacer con una foto, con un teléfono, con cualquier teléfono, con un teléfono sencillo, con una aplicación muy sencilla”, explicó. Según señaló, este tipo de tecnología permitiría reunir una gran cantidad de información durante el relevamiento: “La misma aplicación puede determinar los parámetros fitosanitarios de ese árbol, identificar cuál es la especie, cuál es la edad aproximada que tiene, cuál es la altura aproximada que tiene”.
Con la participación de especialistas, estudiantes y el municipio, considera posible generar una base de datos que posteriormente sirva para definir qué especies plantar, en qué sectores hacerlo, cómo administrar el riego, qué ejemplares necesitan intervención y cuáles deberán reemplazarse.
Mondotte cerró su planteo con una mirada puesta especialmente en las próximas generaciones. “Ojalá que este tema no solamente no se agote, sino que se instale y que podamos hacer de San Rafael no solamente el oasis que somos, sino el oasis que queremos ser”, expresó.
“De esto depende en buena parte cómo podamos vivir en 20 o 30 años en el departamento”, concluyó.


