El Día Internacional de los Pueblos Indígenas, celebrado el 9 de agosto de cada año, conmemora el día de la primera reunión del grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre poblaciones indígenas de la Subcomisión sobre la promoción y protección de los Derechos Humanos, que tuvo lugar en 1992.
Este año, el lema es “Proteger los derechos de los Pueblos Indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial”. En un mundo tan hiperconectado a día de hoy, la existencia de pueblos indígenas en aislamiento voluntario y contacto inicial es un testimonio del rico y complejo tejido de la humanidad, y sería una enorme pérdida para nuestro mundo si dejan de existir.
Los pueblos indígenas representan cerca del 6% de la población mundial. La Organización de las Naciones Unidas estima que esto se traduce en 476 millones de personas, agrupadas en más de 5000 comunidades, en unos 90 países. Si bien los pueblos indígenas son sinónimo de riqueza cultural, de respeto y preservación de la naturaleza, se encuentran entre las poblaciones más desfavorecidas del planeta, representando el 15 por ciento de los más pobres.
En nuestro país, desde las comunidades afirman ser 38 pueblos indígenas distribuidos en todo nuestro territorio. Si bien el relato oficial argentino negó e invisibilizó a esas poblaciones, acompañado del proceso de colonización y las campañas militares del siglo XIX que provocaron gran parte del exterminio de varios pueblos, por fortuna aún no han desaparecido. Tras batallas centenarias, continúan peleando por la valorización de su identidad, su autonomía política, el reconocimiento de sus derechos y los derechos sobre sus territorios.
La visibilización de los distintos pueblos originarios y sus derechos es una tarea impostergable. Y la de hoy es una fecha para tomar como otra oportunidad en pos de lograr una Argentina unida, armoniosa y en paz.




