La forma de acceder al agua subterránea es a través de pozos. En Mendoza existen alrededor de 16.300 registrados en Irrigación, una merma desde los 20.009 que había inscriptos en 2015.
La mayoría se usa para riego agrícola como un complemento que suma caudal al riego superficial o es la única fuente de agua debido a la falta de concesión de derechos. También se utiliza agua subterránea para uso industrial y consumo poblacional. En el último tiempo también se han incorporado para uso ganadero y recreativo.
La mayor parte de los pozos registrados por el DGI, el 56,6%, se encuentran en la cuenca del Río Mendoza actualmente el mapa de distribución disponible en la página de Irrigación marca la existencia de 8.914 pozos, varios menos de los 11.438 que se registraban en 2015.

En del Río Tunuyán suman un total de 5183 pozos (31,7%), de los cuales 2740 se encuentran en la cuenca Inferior y los 2479 restantes en la Superior. En esta zona también hay una caída en relación a los 6084 que estaban oficializados en hace una década atrás.
Viniendo hacia el sur de la provincia, la mayoría está ubicado en la cuenca del Río Diamante donde se congregan un total de 1.584 (9,7%), lo que marca un leve descenso de los 1.955 recopilados en el 2015.

En lo que respecta al Atuel es la cuenca donde se registra un crecimiento en los pozos. Actualmente, los mapas marcan 512 (3,1%) contra los 429 de hace poco más de diez años.
En el Río Malargüe también se registra un leve descenso pasando de 103 en 2015 a los 89 (0,5%) que se gestionan en la actualidad.
SU USO EN EL SUR
El sur mendocino concentra el 13,3% de los pozos (2.185) y -como en gran parte de la provincia-, las perforaciones están destinadas mayormente a la agricultura.

En la cuenca del Diamante el 68% tiene finalidad agrícola, el 17,7% uso doméstico, el 7,3% industrial, el 2,1% recreativo, el 2,7% abastecimiento poblacional y el 1,4% ganadero, entre otros.
En el Atuel la tendencia es aún mayor: El 86% de los pozos tiene finalidad agrícola, mientras que el 5,9% es industrial, el 3,7% para uso poblacional y el 0,6% para uso doméstico, entre otros.







