Brasil vivió este domingo una jornada electoral decisiva en la que más de 158 millones de ciudadanos fueron convocados a las urnas para elegir al presidente que gobernará el país durante los próximos cuatro años. La segunda vuelta enfrenta al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y al senador Flávio Bolsonaro, en una contienda que mantiene en vilo a la región tras una campaña marcada por la polarización y la expectativa sobre el rumbo político y económico de la principal potencia latinoamericana.
Tras una jornada en la que el Tribunal Superior Electoral resolvió prorrogar el horario de votación en diversos centros de todo el país, las urnas han cerrado oficialmente y se ha iniciado el procesamiento de los boletines de urna. Las autoridades electorales avanzan en el escrutinio oficial para definir un resultado clave que determinará si Brasil consolida el proyecto de la izquierda o si se suma al giro de derecha impulsado por la oposición.


