Rusia advirtió que como Occidente continúa enviándole a Ucrania «armas de alcance cada vez más largo», especialmente los estadounidenses sistemas de misiles múltiples Himars, extenderá «aún más lejos sus objetivos estratégicos», es decir que no detendrá su ofensiva cuando hayan conquistado la oriental región del Donbás, sino que avanzará sobre «Jersón, Zaporiyia y demás».
«No podemos permitir que esa parte de Ucrania, que estará controlada por Volodimir Zelensky o quien lo sustituya (lo traicionó el subconciente), estén desplegadas armamento que represente una amenaza directa a nuestro territorio» y el de las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk», justificó el nuevo cambio de planes el canciller del gobierno de Vladimir Putin, Serguei Lavrov.
En el mismo sentido, el jefe de la diplomacia arguyó que cuando se llevaron a cabo las negociaciones bilaterales en Estambul, «teníamos una geografía y nuestras disposición a aceptar la propuesta de la otra parte se basaba en esa geografía, la de fines de marzo de 2022. Pero ahora la geografía es otra».
La fulminante réplica desde el bando antagónico fue el anuncio «extraoficial» por parte del Pentágono de que le entregará a Kiev otros 4 Himars, con los que ya suman 16 los aportados a «reforzar las defensas». El adicional paquete de asistencia incluye también más municiones para esos sistemas y para morteros de 155 mm.
EL PARTE BELICO
* Según el informe sobre la marcha de la guerra que elabora cotidianamente el Ministerio de Defensa británico, el Ejército rojo sigue haciendo «pequeños avances» en el Donbás, donde las fuerzas locales atacaron y causaron serios daños en un puente estratégico sobre el río Dniéper, crucial para aprovisionar a los invasores en el sur y a través del cual no podrán circular camiones hasta que se realicen unas «reparaciones rápidas», intentaron minimizar la situación los ocupantes.
* Moscú denunció que las huestes de Kiev lanzaron un ataque con drones contra la central nuclear de Zaporiyia. La semana pasada, Ucrania acusó a sus contrincantes de haberse parapetado en esa planta atómica para disparar misiles desde allí.
* «Queremos expulsar a los invasores antes del arribo del invierno para evitar que tengan la oportunidad de atrincherarse y fortalecer su defensa», confesó la cúpula castrense ucraniana, aunque admitió que la misión dista de ser sencilla.







