En medio del creciente debate sobre la seguridad vial en Argentina, Fabián Pons, titular del Observatorio Vial de Latinoamérica, arrojó luz sobre la problemática de los accidentes de tránsito en el país. Pons expuso la crítica situación de la recopilación de datos sobre siniestros viales, resaltando la falta de fiabilidad y rigurosidad en las estadísticas proporcionadas por las autoridades de las distintas provincias argentinas. Además, cuestionó la efectividad de la política de alcoholemia cero, argumentado desde una perspectiva técnica y científica sobre los errores inherentes a la medición del alcohol en sangre y de cada cuerpo. En este contexto, enfatizó la necesidad urgente de políticas basadas en la evidencia y en la ciencia, así como de una mayor concienciación sobre los riesgos del consumo de alcohol al conducir, evidenciando la importancia de controles efectivos y educación para prevenir accidentes viales.
Las estadísticas sobre accidentes viales en Argentina han sido objeto de creciente preocupación y crítica por parte de expertos en seguridad vial. Pons, enfatizó la importancia de contar con datos confiables y rigurosos para poder abordar eficazmente esta problemática. “Para poder hablar de resultados uno tendría que tener estadísticas que sean confiables y contundentes”, señaló a Diario San Rafael y Fm Vos 94.5.
En este sentido, las cifras proporcionadas por las autoridades de seguridad vial han sido cuestionadas por su falta de coherencia y fiabilidad. Según el titular del Observatorio Vial de Latinoamérica, “las estadísticas que brindó la Agencia Nacional de Seguridad Vial recopilando lo de muchas provincias fueron verdaderamente desastrosas, sin ningún criterio estadístico, mezclando datos que no son congruentes”. Esta falta de uniformidad en la recopilación y presentación de datos dificulta la comprensión precisa de la situación y la formulación de políticas efectivas, ya que en algunas se toma solamente los fallecidos en el lugar del accidente, pero no contempla las personas que luego lo hacen tras estar internadas en un hospital.
En ese contexto, Pons resaltó la situación en Rosario, donde se implementó la alcoholemia cero. El directivo allí explicó que hubo planteos judiciales en la región debido a la contradicción entre la política local y la de la provincia. “El hecho de ir contra la alcoholemia cero es políticamente incorrecto. Técnicamente es lo que corresponde”, comentó. Ponce enfatizó la importancia de la educación y concientización sobre los riesgos del alcohol al conducir: “Trabajamos en capacitación, en concientización, en investigaciones y decimos, si vas a manejar, evita tomar alcohol. Es un sistema que afecta al sistema nervioso central, entonces no conviene tomar alcohol si vas a manejar”.
Por otro lado, el experto destacó la necesidad de comprender los errores inherentes a la medición de alcoholemia. «Es decir, en una medición no puede ser perfecta porque todo sistema que se mide tiene imperfecciones y todo tiene que tener tolerancia. Entonces, ¿estás a favor del alcohol cero? Por supuesto, alcohol cero sí», subrayó Pons. Su argumento se basa en la idea de que, si bien se promueve la concientización sobre los riesgos del alcohol al conducir, es esencial reconocer la necesidad de un enfoque técnico y científico al establecer políticas de seguridad vial.
En el contexto de la comparación con estándares internacionales en materia de tolerancia al alcohol al volante, Pons resaltó que la mayoría de los países establecen niveles de tolerancia al alcohol en sangre más altos que la alcoholemia cero. “La mayor parte de los países del mundo tiene 0,5, igual que Argentina, el 80% de los países del mundo tiene 0,5”, destacó. Esta comparación pone de relieve la discrepancia entre la política de tolerancia cero adoptada por algunas jurisdicciones argentinas y las prácticas internacionales más extendidas, sugiriendo la necesidad de un enfoque más alineado con los estándares globales en materia de seguridad vial.
Según él, “el error es inherente a la medida, o sea, cuando yo mido algo implícitamente estoy generando errores”. Estos errores pueden ser significativos, especialmente cuando se considera que los equipos de medición no siempre están calibrados adecuadamente.
En el contexto de la necesidad de educación y concientización sobre los riesgos del alcohol al conducir, Pons destaca la importancia de realizar controles efectivos. “En la Argentina se controla, se hacen controles de alcoholemia solo al 0,7% de la población por año”, comentó. Esta baja tasa de realización de pruebas de alcoholemia plantea serias dudas sobre la capacidad del sistema para detectar y prevenir el comportamiento de riesgo en las carreteras.
Además, Ponce reflexionó sobre la necesidad de políticas basadas en la evidencia y en la ciencia en lugar de decisiones políticas. “En un sistema complejo donde hay varias variables en movimiento, es difícil determinar qué variable afectó qué”, sostuvo. Esta reflexión destacó la importancia de adoptar un enfoque holístico y fundamentado en datos para abordar la seguridad vial de manera efectiva.
En última instancia, Ponce hizo un llamado a la coherencia y a la asignación adecuada de recursos en la implementación de políticas de seguridad vial. “El hecho de ir contra la alcoholemia cero es políticamente incorrecto. Técnicamente es lo que corresponde”, afirmó. Esta declaración subrayó la necesidad de tomar decisiones basadas en la evidencia y de garantizar que los recursos estén alineados con los objetivos de mejorar la seguridad en las rutas.



