En las últimas semanas las góndolas de algunos supermercados comenzaron a exhibir espacios vacíos, con escasa oferta de productos, límites para los consumidores y, en algunos casos, sin stock. Un recorrido que hizo El Sol permitió relevar los faltantes de insumos esenciales, entre otros, de aceites y productos de limpieza.
En algunos casos, el faltante tiene que ver con medidas de fuerza. El gremio nacional de aceiteros activó un paro en diciembre por más de 3 semanas que afectó la producción de este componente de la canasta básica y que, a su vez, complicó a otros productos.
El empresario Ruben David explicó que la falta de aceite «directamente afecta toda la cadena, porque después también faltan los productos que, como ingrediente, usan el aceite. Las mayonesas, por ejemplo”.
Por ende, aunque el conflicto se resolvió, el abastecimiento para las bocas de expendio es lento. “Imaginate lo que es reactivar todo eso de nuevo. Volver a poner en marcha las plantas, llenar todo y después distribuirlo y que llegue a cada rincón del país”, agregó el propietario del mayorista.
Otros factores
Pero además, por fuera de la excepcionalidad del paro, también otras variables están influyendo en la falta de oferta en las góndolas.
“Son varios los factores que afectan la cadena de producción. Las empresas tienen menos personal trabajando; ya sea por licencias del personal por Covid, por otras enfermedades, por aislamiento o porque, como disminuyeron los contagios han comenzado a dar licencias de vacaciones. Pero, sí es verdad que hay faltantes a nivel nacional de algunas categorías de productos”, reconocieron desde fuentes vinculadas al supermercadismo.
“Hay menos gente trabajando en las sucursales de súper e hipermercados, menos transporte que lleve las cargas y menos personas en los centros de distribución. Igual, bajo ningún aspecto, esto es desabastecimiento”, le confiaron a El Sol quienes manejan datos nacionales al respecto.
Por su parte, desde el Centro de Empleados de Comercio, Fernando Ligorria, confirmó: «Es cierto que como han disminuído los casos de contagios las empresas están aprovechando para dar las licencias adeudadas. Pero eso no tiene nada que ver con que falten productos en góndola«.
Por su parte, José Cortez, titular de la Dirección de Fiscalización y Control de la provincia de Mendoza, sostuvo que la falta de stock «bajo ningún aspecto se puede decir que hay desabastecimiento. Durante la pandemia, ni siquiera ha habido anormalidades graves».
El funcionario provincial aclaró que, según lo que establece la ley 26.680, «se considera que un producto está desabastecido cuando han pasado 72 horas de su falta en góndola sin que sea repuesto».
Cuando algun producto no cuenta con diversas marcas para cubrir la demanda de los consumidores «casi siempre responde a una explicación de logística o incluso de relación comercial entre la cadena que lo comercializa con la empresa que lo produce», agrega Cortéz.
Controles
En lo que respecta a la falta de oferta de distintas marcas de diversos productos en las góndolas desde el mayorista mendocino aseguran que el tema de los “Precios Cuidados” tiene mucho que ver. “Si yo pido 26 pallets del aceite de Precios Cuidados, que es el de 900 ml, la empresa me manda 10 de ese y 16 del de la botella de 1,5 litros -que es el que no entra en ese programa-, entonces así la empresa compensa la pérdida que le genera el programa del Gobierno”, aclaró David.
Por otra parte, el presidente Alberto Fernández firmó este martes un acuerdo con las cámaras de frigoríficos, carnicerías y supermercados para que se rebaje hasta un 30% el precio de los 10 cortes principales de carne vacuna. De esta forma buscan retrotraer los precios a los valores de diciembre de 2020.
En tanto, desde Casa Rosada se está analizando utilizar esta herramienta del control máximo de precios para volcarla también al rubro de las frutas y las verduras, que en las últimas semanas han sufrido un marcado incremento de precios.
El empresario mayorista reseñó que el foco del problema en los precios está en la cadena que se abre luego de que el productor vende su producto. “Culpan al empresario por el tema de los aumentos desmedidos de las frutas y las verduras pero ahí el Gobierno tendía que salir a controlar por qué pasa eso. Acá nadie habla de los costos de la cadena de producción y traslado que implica. Porque todos dicen que el productor recibe 2 pesos por un cajón de algo y en el supermercado o la verdulería te cuesta 150 pesos el kilo. Pero vos sabés el gasto que implica ir a buscar la fruta y la verdura, con el precio de la nafta, después mantener eso en frío, porque sino se te hecha a perder, y luego tenés que tener en cuenta la pérdida. De ese cajón vas a vender solo, y con suerte, el 60 o el 70%; lo demás lo tirás porque se pone feo y nadie lo compra”, explicó David.
En tanto, desde una cadena de supermercado, indicaron en reserva que ante las nuevas medidas la decisión por el momento es stockearse.
«Como se sabe que el gobierno está por lanzar un nuevo acuerdo, muchos empiezan a no querer salir a vender ahora y guardar», dice de manera tajante una fuente vinculada al sector de los súper. «No es por defender a los empresarios, pero las empresas buscan compensar. Muchas veces no te queda otra que trasladar el costo al producto porque sino vas a pérdida», confirma David. “No importa lo que se haga, todos los costos los termina pagando el consumidor, siempre”, finaliza con énfasis.
Casos especiales
Algunos faltantes de marcas o de stock se deben a que muchas veces alguno de los componentes que hace a ese producto no puede ingresar al país y entonces la producción se complica. A las restricciones a las importaciones se le suma el complicado escenario global atravesado por la pandemia.
“Desde octubre no tenemos el famoso chocolate para taza de la marca de golosinas más grande del país, y es que no les dejaban importar cacao. En ese caso, la empresa tuvo que parar la producción de chocolate. Recién la semana pasada pusieron en funcionamiento todo de vuelta. Pero que vuelva a estar en la góndola, lleva tiempo. Nosotros teníamos stock de seguridad, pero eso banca un tiempo. Después te quedas sin eso y sino tenés cómo reponerlo el cliente tiene que llevar otra marca”, añadió el dueño de uno de los mayoristas más concurridos de la provincia.
No es el caso de todos los supermercados e hipermercados o mayoristas, pero algunas sucursales muestran falta de stock en varios productos de limpieza.
“No hay oferta de marcas directamente. A nosotros por suerte eso no nos ha pasado, no hemos tenido hueco en las góndolas”, indicó Rubén. Pero no niega que sea el caso de otros empresarios. “Sólo se preocupan por Buenos Aires. Les interesa abastecer allá. Y los del interior quedamos afuera”, en clara referencia a la toma de deciciones políticas y el impacto que muchas veces tiene en la gente.
La Ley de Góndolas
El tema de las distintas marcas en algunos rubros se verá modificado cuando a partir de febrero se comience a aplicar la denominada «Ley de Góndolas» que fue sancionda por el Congreso de la Nación en diciembre del año pasado.
Esta ley preve que los locales comerciales de más de 800 metros cuadrados en donde tengan góndolas para exhibir productos de ciertos rubros, se cuente con la oferta de cinco marcas distintas para que los consumidores tengan la opción de elegir. Y así, también darle visibilidad a los productores locales y más pequeños frente a las grandes marcas corporativas.
Fuente: El Sol







