En lo que es una historia digna de conocer, una pequeña empresa familiar que ya va por su tercera generación, fabrica insumos musicales y a través de su trabajo, ha logrado posicionar a Mendoza en el mundo.
Emiliano González, quien junto a su hermano forma parte de esta pyme familiar, relató a través de FM Vos (94.5) y de Diario San Rafael, que un oboísta nacido en Córdoba, su abuelo Juan José, comenzó a tocar en una orquesta de Buenos Aires. “Cuando Mendoza decide abrir la Escuela de Música y empieza a traer músicos de todo el país, vino mi abuelo. Él fabricaba sus propias cañas para su oboe, es decir la lengüeta que al vibrar produce el sonido por el paso del viento. El oboe lleva una caña que es muy artesanal y la compartía con sus compañeros (siempre en las orquestas hay un músico que se da maña con las cañas). Cuando vino a Mendoza, descubrió que había muy buena materia prima que crecía de manera salvaje, y empezó a experimentar con el material de acá. En un momento, un conocido de él que tenía contacto con la fábrica más importante del mundo –que se ubica en Francia– estaba buscando nuevos lugares donde comprar materia prima. Con mi papá deciden enviarle muestras de caña salvaje, fueron refinando lo que mandaban y terminaron siendo uno de los proveedores más importantes de este fabricante francés, llegamos a tener la plantación de caña más grande del mundo, porque después de venderla empezamos a cultivarla nosotros mismos, pero siempre con mi papá a la cabeza que desde que empezó, tuvo la idea de fabricar su propia caña con su marca”, relató y destacó que actualmente, lograron ese sueño, y en vez de vender materia prima para el fabricante francés, lograron ser su competidor, habiendo posicionado el material mendocino como uno de los más reputados del mundo. “Tradicionalmente la materia prima para la caña de instrumentos de vientos era francesa, y los fabricantes por ahí mentían aunque no lo fuera y nosotros orgullosamente mencionábamos que era argentina y hoy en día, los fabricantes del mundo usan caña francesa y argentina”, aseguró.
Cabe decir que la caña es una lengüeta que se coloca en la boquilla de algunos instrumentos de viento, como el saxofón y el clarinete, siendo la pieza que vibra y hace el sonido, es decir que sin la caña, el instrumento no sirve, por lo cual es algo que el músico compra varias veces al año.







