La Ruta Nacional 40, a la altura del tramo que conecta la Rotonda de El Sosneado con el Cerro El Diamante, es motivo de preocupación para los vecinos de San Rafael. La ausencia de cartelería informativa y de advertencia, junto con el mal estado de la ruta, ha generado accidentes y constantes situaciones de riesgo. Así lo manifestó Omar Rodríguez, un residente de Las Aucas que se comunicó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, para exponer la falta de respuestas por parte de las autoridades locales y provinciales.
“Ya van dos víctimas mortales en este tramo, y no es la primera vez que ocurre. Se robaron los carteles, han quedado solo los postes. Es un peligro constante para los que transitamos por ahí a diario, y más aún para los camiones que circulan de día y de noche. Ahorran 100 kilómetros viniendo desde Malargüe, pero el riesgo es altísimo sin señalización”, declaró Rodríguez, visiblemente preocupado.
La falta de atención a esta zona no solo es un problema de seguridad vial. Según Rodríguez, el mal estado de los caminos también afecta la producción local y las oportunidades de desarrollo turístico. “Vialidad Provincial ha abandonado la ruta que va desde Las Aucas hasta el empalme con el hotel abandonado. Los camiones no pueden circular bien porque las curvas son cerradas y peligrosas. Hay empresas mineras que no pueden sacar material debido a las malas condiciones del camino. Esto afecta a toda la comunidad, porque esa producción es vital para la economía local”, afirmó.
Rodríguez continuó señalando que la situación no es nueva y que los reclamos de los vecinos han sido ignorados repetidamente. “Hemos mandado notas, informes con fotografías y hasta geoposicionamos las curvas peligrosas para que las rectifiquen. Todo esto se lo entregamos al ingeniero Romagnoli de Vialidad, pero no obtuvimos respuesta. Parece que desde San Carlos para acá somos otra provincia. No nos escuchan, y eso es lo más frustrante”, lamentó.
Otro de los puntos críticos que expuso Rodríguez fue la falta de conectividad en la zona. “No hay señal de telefonía en los caminos secundarios, lo cual es gravísimo. Si un vehículo se rompe o hay una emergencia, uno tiene que salir a pie hasta encontrar algún tipo de asistencia. Es un abandono total, y eso que estamos hablando de una zona con gran potencial turístico y productivo. Se habla de hacer un trekking desde la Laguna del Diamante hasta el Pehuenche, pero si no arreglan los accesos, eso queda solo en promesas vacías”, advirtió.
Rodríguez también hizo referencia a la distribución de los 1.023 millones de dólares que el gobierno provincial anunció como parte de su plan de inversiones. “No tenemos claro qué parte de ese dinero va a venir para acá. Necesitamos conectividad en lugares como Agua del Toro y la Ruta 40. Son solo 16 kilómetros, pero si no se arregla eso, toda la región queda incomunicada cuando se corta el Divisadero. Todo esto afecta al desarrollo del Cañón del Diamante, una zona con un potencial turístico enorme”, expuso.
En cuanto a las soluciones, Rodríguez hizo un llamado claro a las autoridades. “La ingeniera Lozano, que es jefa de Vialidad Nacional en la región, tiene que tomar cartas en el asunto. Sabemos que siempre dicen que no hay plata, pero estamos hablando de seguridad vial. No se puede seguir ignorando este problema. Alguien tiene que ser responsable y dignificar su puesto, porque nosotros, los ciudadanos, ya estamos cansados de que no nos escuchen”, concluyó.







