Esta noticia parece ya naturalizada por todos los argentinos. El aumento del pan se ha vuelto algo cotidiano en nuestra sociedad y pese a que la economía no ha tenido vaivenes en el último tiempo, la inflación sigue siendo el tema a combatir.
Desde la Asociación Industriales Panaderos de la provincia explicaron que está nueva suba en el precio se debe a los incrementos que tienen en los insumos básicos para producir.
«En reunión de comisión directiva se pactó un nuevo aumento de alrededor de 10 por ciento, esto teniendo en cuenta el incremento en otros productos relacionados, como el azúcar, lácteos y harina, por ejemplo. Ahora directamente los proveedores te mandan la lista de precios por Whatsapp, ni siquiera cara a cara, por lo que no podemos hacer nada. La nueva lista establece que el kilo de pan francés cuesta 115 pesos y el mignon 120, tortitas a 150 pesos la docena y las facturas a 220 pesos», explicó Walter Tirapu, integrante de esta entidad, a FM Vos (94.5).
Además del alza en el precio de las panaderías, el dirigente también reconoció que el consumo de pan ha disminuido por una cuestión más ligada a lo cultural.
«El consumidor vive aumentos a diario en los supermercados y toman casi como obvios los aumentos, nosotros lo notamos en la caja y no en las quejas, porque actualmente hay menor poder adquisitivo. Esto es un cambio en lo económico y también en lo cultural, porque la gente ya no consume tanto pan y prefiere otros productos más saludables a base de granos o fibras, por ejemplo», señaló Tirapu.
«Tratamos de no aumentar tanto los productos masivos como el pan y la tortita, por ahí algún producto de pastelería sí se puede incrementar un poco más. El tema también es que la materia prima para hacer un grisín, por ejemplo, aumenta mucho más que la que se usa para hacer pan», agregó el integrante de esta asociación mendocina.







