En los últimos días en el mercado comercializador de hacienda se ha observado una recomposición del precio del ganado el pie. Esto, lógicamente, ya se está viendo reflejado en las carnicerías. Desde Fm Vos (94.5) y Diario San Rafael, entrevistamos a Edgardo Fretes, secretario de la Cámara de Industria de Abastecedores de Carne en Mendoza, para que nos brindara un panorama de la situación actual. “Lo que hacía que el precio de la carne en mostrador estuviera totalmente quieto desde abril 2022, con alguna variación mínima, fue la baja del envió de carnes hacia los mercados de Europa, sobre todo la zona relacionada con el Este de ese continente, y la baja de comercialización hacia China. Este país comenzó a tener restricciones por el Covid en muchas zonas, y eso hizo que la gente consumiera menos. Lo de Europa obviamente estuvo afectado por la guerra, y el impacto que el costo del gas ha tenido en los habitantes. Lo están pagando un 70% más caro; en una economía que no tiene inflación, y por lo tanto no tiene incrementos de salarios, y ese porcentaje hizo que se retrajera mucho el consumo de todo aquello que llevaba mucha cocción con gas, además del impacto que el aumento significó en las economías familiares. Ellos no tienen la realidad ficticia que tenemos nosotros con los subsidios en los servicios” explicó Fretes.
“La consecuencia ha sido que los frigoríficos exportadores del país, que son lo que mueven la vara de la demanda, salieran al mercado a comprar hacienda. Cuando un frigorífico de estos tiene que exportar treinta y cinco mil toneladas de carne en una semana, sale a comprar y mueve los precios. Sabíamos que en algún momento estos mercados se reactivarían, y es esto lo que ha pasado. Concretamente, lo que los frigoríficos han pagado de más se ha trasladado a los precios de consumo inmediatamente, porque también debemos tener en cuenta que no se estaba teniendo un engorde que llegara a los kilos de exportación. En Mendoza nosotros estamos acostumbrados a comer carne de animales que pesan alrededor de cuatrocientos kilos, y para exportación el animal debe estar en los cuatrocientos ochenta a quinientos kilos, y además sale mucha vaca, porque China lleva cualquier cosa. Los productores no estaban engordando animales a cuatrocientos ochenta kilos, porque prácticamente no había exportación y no tenía sentido llegar a ese kilaje. Al volver a exportar, los frigoríficos no consiguieron animales de cuatrocientos ochenta kilos y se fueron a los cuatrocientos kilos, por eso el traslado de precios ha sido tan rápido”.
Fretes continuó explicando que “el mercado de hacienda y carnes es muy transparente respecto a la ley de oferta y demanda, hay alguna especulación, pero es muy poca. Entonces lo que aumentó la hacienda en pie se ha trasladado a los precios de la cadena mayorista y minorista. El incremento hoy es aproximadamente un veinte por ciento, y veremos dónde el precio se estaciona porque nadie sabe con certeza cómo está el stock de ganado en Argentina. Si con estos precios, los exportadores pueden satisfacer la demanda que tienen, el costo al consumidor se va a estacionar y si hay más demanda puede llegar a subir más. Por otra parte, como dato, les comento que en el 2022 el consumo de carne en nuestro país cayó al mínimo histórico, o sea que aún estando la carne relativamente barata, la gente consume menos. Hemos llegado a tener de setenta y cinco y hasta ochenta kilos de consumo per cápita anual, en 2022 no hemos llegado a los cuarenta kilos per cápita, y esto está relacionado directamente a la baja del poder adquisitivo producto de la inflación.”







