San Rafael, enfrenta un desafío significativo en materia de seguridad vial: un promedio diario de entre 8 y 9 accidentes de tránsito.
Esta preocupante estadística no solo pone en peligro la vida y la integridad de los ciudadanos, sino que también plantea interrogantes sobre las medidas necesarias para abordar esta problemática.
Desde hace años se viene hablando sobre esta temática y uno de los puntos coincidentes es que en el departamento no se respetan muchas de las normas de tránsito; desde las más básicas como anunciar el giro con el “guiñe” o no frenar en la esquina hasta más complejas como pasar un semáforo en rojo o hacer un giro en “U” en plena avenida.
Los números que manejan desde la Policía Vial y la Comisión de Educación Vial del Concejo Deliberante son coincidentes y hablan de un promedio de entre 8 y 9 accidentes por día en la geografía departamental, aunque la mayoría de ellos se centran en el radio urbano de la Ciudad.
Otro dato que llama la atención es que la gran mayoría de los incidentes y colisiones tienen que ver con “factores humanos” de los conductores y no con “fallas mecánicas de los vehículos”.
Se ha hecho una mala costumbre ver coches, camionetas y hasta camiones y colectivos arriba de las veredas, adentro de una acequia o volcados en la vía pública.
Algo que llama mucho la atención es el poco apego a respetar las velocidades máximas o normas básicas de circulación. Uno de los ejemplos que más sorprende a los uniformados es que se registran muchos choques en “rotondas” u ordenadores viales, diseñados especialmente para que esto no pase.
Todo esto sin dejar de mencionar la fuerte incidencia de casos de alcoholemia positiva que se detecta en el departamento, con un promedio de una decena de personas alcoholizadas al volante por fin de semana.
No hay que dejar de tener en cuenta que en los últimos años San Rafael se ha convertido en habitué en la parte alta de la lista de muertos en accidentes de tránsito en Mendoza. El año pasado encabezó la nómina con 22 decesos.
Pese a las campañas de concientización o mejoras en la señalización e infraestructura vial, los accidentes siguen presentes y en muchos casos son fatales, por lo que habrá que redoblar los esfuerzos para garantizar que las calles sean seguras para todos los ciudadanos.







