El IDR (Instituto de Desarrollo Rural) confeccionó un nuevo documento, esta vez sobre la actualidad de la actividad frutícola de la provincia de Mendoza. Según detalla el informe en el último año, Mendoza ha sumado 2.500 hectáreas cultivadas con olivo, durazno, frutos secos y ciruela.
«La cantidad de 2500 hectáreas cultivadas representan aproximadamente el 5 % de crecimiento, hay que considerar que un frutal tiene una vida promedio que ronda entre los 20 y 50 años, por eso no estamos hablando de un desarrollo exponencial, pero sí de un punto de inflexión que cambia la tendencia. Esperamos una evolución en la producción, ya que estas 2500 superficies son nuevos emprendimientos que están hechos con nuevos paquetes tecnológicos, lo cual implica un uso eficiente del agua y nuevos manejos de los recursos», explicó ante los micrófonos de FM Vos 94.5, Alfredo Baroni, director ejecutivo del IDR.
«Estos datos surgen de un relevamiento que se realizó tras analizar los proyectos de inversión más grandes que tiene la provincia. Los mismos ya están en ejecución hace dos años o están proyectados para esta primavera. Hubo factores que contribuyeron a producir este cambio, en ese sentido creo que fue determinante el Programa Mendoza Activa, debido a que incentivó las inversiones del sector. Este reintegro significó una buena oportunidad para los productores», amplió Baroni.
«También incidió en el caso del aceite de oliva el aumento del precio que tuvo este producto y su posicionamiento con respecto al mercado internacional. Se incorporó la Indicación Geográfica Mendoza y el aceite mendocino tuvo grandes premios, los caules provocaron que hoy no alcancen las aceitunas que tenemos y que exista la necesidad de implantar un poco más», manifestó.
Después, se refirió al avance de los frutos secos en el mercado. «La producción de frutos secos es otro de los sectores que ha impulsado proyectos de importancia para ampliar su superficie cultivada. Son inversiones a largo plazo. Se incrementaron las superficies de pistacho y almendros. También hubo un avance en el caso del durazno industria. Son muy buenas noticias porque hay una renovación de los montes. De todas formas, no es el caso de todos los frutales, puesto que todavía se sigue abandonando», precisó el titular del Instituto de Desarrollo Rural.
Para concluir, destacó la importancia que tiene la implementación de la tecnología y la optimización de los recursos. «Resulta fundamental la incorporación de nuevas tecnologías para hacer más sostenible el desarrollo. Hoy el mundo avanza a pasos agigantados o nos quedamos mirando o avanzamos junto a él», sentenció Alfredo Baroni.







