La situación dentro del Servicio Meteorológico Nacional encendió una alerta que nada tiene que ver con el clima. En medio de un proceso de reestructuración impulsado por la nueva conducción del organismo, comenzaron a registrarse despidos de personal contratado en distintos puntos del país, con impacto también en Mendoza y repercusiones que alcanzan al aeropuerto de San Rafael.
A nivel nacional, las cesantías ya suman unos 140 trabajadores sobre una planta cercana a las 900 personas. La medida generó preocupación no solo por la pérdida de fuentes laborales, sino también por la posible afectación de servicios considerados esenciales, como la asistencia meteorológica para la aviación.
En ese contexto, el gremio ATE convocó a un paro para este viernes, lo que podría repercutir en la normal operatoria aérea. La advertencia no es menor: la información meteorológica es clave para garantizar la seguridad de los vuelos, más allá de las condiciones climáticas en sí.
En Mendoza, el personal del organismo se distribuye entre distintas dependencias: estaciones meteorológicas, el observatorio del Parque General San Martín y los aeropuertos. En total, son unos 27 trabajadores (6 personas el Parque San Martín, 9 en el aeropuerto El Plumerillo, 5 en la estación meteorológica de San Martín, 2 en Uspallata y unas 5 en los aeropuertos de Malargüe y San Rafael).
LAS PRIMERAS DESVINCULACIONES
Sin embargo, ya se confirmaron al menos seis desvinculaciones: dos en el aeropuerto El Plumerillo, una en el observatorio del parque, otra en Malargüe, una en San Martín y otra en Uspallata.
Aunque en el aeropuerto de San Rafael no se confirmaron despidos directos hasta el momento, sí hay inquietud por el efecto que puede tener la reducción de personal en el funcionamiento general del sistema, del que depende la operatoria aérea local.
El organismo, que funciona bajo la órbita del Ministerio de Defensa, cuenta con personal civil y también de la Fuerza Aérea. En este caso, los despidos afectan exclusivamente a trabajadores contratados, algunos con más de una década de antigüedad, que quedarían desvinculados sin indemnización.
Más allá de los pronósticos diarios, el Servicio Meteorológico cumple un rol clave en la recolección de datos, elaboración de estadísticas y generación de informes utilizados por sectores estratégicos como la aviación y el agro. Por eso, la preocupación crece: la alerta, esta vez, no llega desde el cielo, sino desde adentro del propio sistema.







