Un reciente informe del Centro de Estudios para la Recuperación Argentina de la Universidad de Buenos Aires (UBA) advierte sobre el acelerado deterioro del poder adquisitivo de la clase media. De hecho, los números de las ventas por el Día del Padre lo evidenciaron dramáticamente.
Se trata de una transformación que tiene un fuerte impacto en esta franja de la población y en el mapa social del país, porque el centro de esta dinámica se encuentra el llamado «efecto tijera», como se denomina al fenómeno por el que los ingresos de los hogares, aunque nominalmente en alza, son ampliamente superados por aumentos desproporcionados en los precios de servicios esenciales como el transporte, la electricidad y el gas.
El estudio de la UBA señala que la aparente mejora salarial registrada en el último trimestre de 2024 no alcanza para revertir esta tendencia. El informe subraya que el deterioro no solo es económico, sino también simbólico, es decir, los sectores medios se enfrentan a una redefinición forzada de su estilo de vida y de sus aspiraciones. Se trata de un proceso de retroceso social, donde lo que alguna vez fue sinónimo de estabilidad y progreso ahora se convierte en sinónimo de incertidumbre y precariedad. El Día del Padre es la clara muestra.
Esta fractura tiene consecuencias no solo económicas, sino también políticas y culturales. La dificultad para caracterizar a la «nueva clase media» plantea desafíos para el diseño de políticas públicas inclusivas. Sin respaldo estatal ni capacidad de ahorro, este grupo social queda atrapado entre el ajuste fiscal y el abandono institucional.
La situación de la clase media en la Argentina actual plantea un problema de cohesión social, de pérdida de horizonte y de ruptura del contrato implícito que alguna vez unió esfuerzo, educación y movilidad ascendente. Frente a este escenario, el desafío pasa por repensar el rol del Estado en la protección de sectores que hoy están desprotegidos, y recuperar una visión de futuro que devuelva a la clase media su papel como motor de progreso.




