De acuerdo con el Monitor de Exportaciones de las Economías Regionales (MEER) elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), septiembre terminó con un incremento en las exportaciones de las economías regionales del 29,1% en dólares y 26,5% en toneladas, lo que representa una suba interanual de u$s1.948,8 millones en el total exportado, y de 1,5 millones de toneladas en el volumen comercializado. El precio promedio de exportación de las economías regionales argentinas se ubicó en u$s1.230 dólares.
Con este incremento, las exportaciones regionales alcanzaron los USD 8.649 millones exportados en el período octubre 2023-septiembre 2024, habiendo importado USD 791 millones, lo que arroja un superávit comercial de USD 7.858 millones. Además, durante el período analizado se presentó una alta volatilidad de los precios internacionales, como así también aperturas de nuevos mercados para colocar los diversos productos de las economías regionales.
«Evidentemente, existe un potencial muy marcado, porque ante circunstancias más o menos predecibles el sector puede crecer en el rubro exportaciones, generando en las empresas un saldo positivo importante ante la contracción del mercado interno», analizó ante los micrófonos de FM Vos 94.5, Salvador Femenía, secretario de prensa de CAME.
«Hay complejos que están teniendo una buena performance. Uno de ellos es el manisero, habiendo comercializado por un total de USD 953,8 millones, lo que significó el 57,8% del total exportado por la región centro del país. Tras haber sufrido tres sequías seguidas y heladas tempranas que afectaron los niveles de producción, el clima se acomodó y eso beneficia a las distintas economías regionales», aseguró.
Luego, enumeró las demás actividades que mostraron un repunte significativo en sus exportaciones. «En este período ha crecido mucho el complejo azucarero, olivícola, pesca y ganadería. Este último sector tiene grandes posibilidades de seguir creciendo. El complejo hortícola también tiene buenas perspectivas para los próximos meses», adelantó Femenía.
«Con mayores inversiones y con la mejora de la calidad de los productos se puede ampliar el potencial del sector exportador. Aún predomina la actividad primaria en el complejo exportador. Las economías regionales venían muy golpeadas por falta de lluvias», agregó.
Finalmente, comentó que a pesar de las mejoras que evidenció el sector igualmente es sumamente necesario que se mejoren las condiciones arancelarias. «Las mejoras arancelarias dependen de las decisiones políticas internas que se tomen. Algo en ese aspecto se mejoró. Lo favorable es que muchos de los productos que exporta la Argentina tienen un valor internacional marcado por la demanda. Por otra parte, la rebaja de los aranceles en la importación de los insumos abarata los costos de la producción. A su vez, la baja del Impuesto PAIS se va a ver reflejada ahora. El impacto no es inmediato, las industrias todavía tienen stock. Hay que esperar a la medición del mes de noviembre», cerró.






