Hugo Vitale es uno de los tantos médicos que, desde hace casi dos años está en pie de guerra contra la pandemia por coronavirus. Se desempeña en la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Central y el 24 de diciembre pasado decidió honrar a todos los donantes de órganos y lo hizo de un modo particular: escaló el Cordón del Plata a unos 6.000 metros de altura.
La hazaña no la hizo solo sino que con su compañera de aventuras María José Pérez Corolari. Juntos se prepararon durante meses y lograron hacer cumbre.

La importancia de salvar vidas
Vitale no sólo se desempeña como médico en el Central, sino que también trabaja en el Instituto Coordinador de Ablación e Implante de Mendoza (Incaimen), institución encargada de garantizar la accesibilidad al trasplante de órganos a nivel provincial.
“Mi idea era poder reflejar a la población no sólo el trabajo que el Incaimen efectúa sino resaltar la importancia de la donación de órganos. Además, en esa fecha tan particular, como es la Navidad, quisimos honrar a las familias y donantes de órganos, un verdadero acto de amor”, dijo el médico.
Así fue como los profesionales al llegar a la cumbre clavaron una bandera con la inicial de cada uno de los donantes para que todos se sintieran orgullosos de lo que habían hecho. “El objetivo con este ascenso fue seguir mostrando, evidenciando y promocionando una de las acciones de amor más altruistas que existe en el mundo como es la donación de órganos”, aseguró Vitale.
Sobre la experiencia vivida, el terapista manifestó que fue muy emotiva. “Al llegar a la cima nos fundimos en un abrazo enorme y la emoción invadió nuestros cuerpos porque fue en ese momento que se nos vino a la mente el rostro de esa gente que, en un momento tan complejo como es la pérdida de un ser querido, decide donar los órganos para salvar vidas, no hay un acto más generoso, más solidario”.
A la hora de brindar un mensaje a la población sobre la importancia de donar órganos, el médico fue contundente: “El trasplante es una práctica habitual y es más probable que tengamos a alguien o estemos en una lista de espera a que podamos convertirnos en donantes”.

Volver a empezar
“El Pela”, como lo llaman cariñosamente sus allegados, es uno de los tantos médicos que se puso al frente de la pandemia. Sus días no fueron nada fáciles, ni desde lo físico ni emocional. “Fue una experiencia bastante fea, pero a la vez de crecimiento y de desarrollo tanto desde lo profesional como desde lo humano”, expresó.
A la hora de hablar sobre cómo los encuentra esta Tercera ola, el terapista refirió que “todos estamos muy cansados, pero con la mirada puesta en lo que vendrá y en la cantidad de contagios que se están generando que, por el momento, no van acompañados con un incremento de casos graves en terapia intensiva, por lo que estamos convencidos de que la vacunación es efectiva”.
“Hay que ser muy prudentes con lo que nos está ocurriendo, hay que seguir manteniendo los cuidados sanitarios y apelar a la vacunación como única herramienta para salvar nuestras vidas y luchar contra este virus que sigue mutando y genera nuevas cepas”, advirtió.
Fuente y fotos: Gentileza El Sol







