Al igual que en otros puntos del país, en San Rafael también se llevó a cabo la quinta Marcha Federal Universitaria, reclamando la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, la actualización de los salarios docentes y no docentes y mayores recursos para las universidades públicas. También se sumaron a la marcha abuelos para reclamar por sus jubilaciones, la entrega de remedios y la atención de PAMI.
La convocatoria que tuvo lugar este jueves reunió en diversas latitudes del país a organizaciones estudiantiles, sindicatos, agrupaciones políticas y movimientos sociales, lo que se dio en coincidencia con una sesión especial de la Cámara de Diputados de la Nación. En San Rafael la manifestación que contó con la presencia de alrededor de mil personas, se desarrolló en el kilómetro cero, con la presencia de estudiantes, docentes, personal no docente universitario y vecinos que simplemente se acercaron a brindar apoyo.

Entre los presentes estuvo el decano de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo, Augusto Roggiero, quien -en diálogo con el diario de los sanrafaelinos- dijo que “hoy no estamos luchando solamente por la universidad, sino también por el Estado de Derecho y el cumplimiento de la ley”. “La universidad tiene un 40% menos de recursos y los docentes han perdido cerca de siete sueldos frente a la inflación desde 2023. La calidad educativa se intentó sostener, pero hemos llegado a un punto donde ya se vuelve insostenible la universidad como la conocemos”, agregó. “Si hoy no existe la universidad, no hay ciencia, no hay tecnología, no hay lugares donde se pueda ir a curar gente, donde se pueda ir a aprender o donde se pueda proyectar un futuro para la Argentina. Lo que está en juego es el futuro de más de dos millones y medio de estudiantes, que serán los profesionales de nuestro país en los próximos años”, resaltó.
En diálogo con Diario San Rafael, Matías González, quien se manifestaba entre los estudiantes, señaló: “Para muchos de nosotros, la universidad pública es la única posibilidad de estudiar una carrera y tener un futuro mejor. Nuestras familias hacen un esfuerzo muy grande para que podamos seguir estudiando y sabemos que sin esta oportunidad sería prácticamente imposible. Queremos recibirnos, trabajar de lo que nos gusta y devolverle a la sociedad todo lo que nos brinda la educación pública. Por eso estamos acá, porque sentimos que también estamos defendiendo nuestro futuro”.
Malena Arancibia, una de sus compañeras, agregó: “Yo soy la primera de mi familia que tiene la posibilidad de estudiar una carrera universitaria y eso significa muchísimo para nosotros. Detrás de cada estudiante hay padres que trabajan, que hacen sacrificios y que sueñan con ver a sus hijos recibidos. A veces parece que se habla de la universidad solamente en términos de números y presupuestos, pero para nosotros significa proyectos, sueños y oportunidades. Lo que queremos es poder seguir estudiando y construir nuestro futuro”.

Elvira Fuentes, una vecina que se acercó al lugar ya que una nieta es estudiante en la UNCuyo, expresó: “Yo creo que la universidad pública es una de las cosas más importantes que tenemos como sociedad. Hay muchas familias que no pueden pagar una universidad privada y que gracias a la educación pública pueden ver a sus hijos convertirse en profesionales. No se trata solamente de los estudiantes de hoy, sino también de las oportunidades que van a tener nuestros hijos y nuestros nietos. Por eso estamos acá, porque queremos que la universidad pública siga siendo accesible para todos”.
Germán Troncoso, otro de los presentes, dijo: “La universidad pública le da la posibilidad de estudiar a mucha gente que, de otra manera, no podría hacerlo. Yo conozco familias que hicieron un esfuerzo enorme para que sus hijos pudieran recibirse y hoy son profesionales gracias a esa oportunidad. Creo que la educación no tiene que ser un privilegio para unos pocos, sino un derecho al que todos puedan acceder, independientemente de su situación económica”.

Acompañados por más de 90 agentes policiales, los manifestantes portando banderas y carteles alusivos al cuestionamiento al Gobierno, marcharon desde el kilómetro cero hasta la plaza San Martín, la cual rodearon para volver por calle Day hasta avenida San Martín y, desde allí, retornar al punto de partida.


















