La escena se volvió viral en cuestión de días dado lo impresionante, pero hasta el momento en que se grabó el video los chicos no corrieron peligro porque todos los enchufes y cables del cibercafé estaban a una altura considerable del piso, justamente como previsión ante la posibilidad de un tifón.
De hecho, en el sudoeste asiático la temporada de tifones y tormentas obliga a hacer ese tipo de modificaciones a los edificios, informó el sitio británico Metro.







