La propuesta del gobierno nacional de reemplazar el actual sistema de indemnizaciones por un Fondo de Cese Laboral ha generado fuerte preocupación en el sector sindical. Danilo Pelayes, abogado y secretario de formación sindical de la CGT seccional San Rafael, expresó la disconformidad de la central obrera, advirtiendo que la iniciativa que pregona la flexibilización, en realidad esconde una profunda reforma laboral que podría derivar en la precarización del empleo.
En diálogo con FM Vos 94.5, Pelayes señaló que la CGT ve con preocupación la visión gubernamental de achicar los costos centrada en los trabajadores. Si bien reconoció la caída del poder adquisitivo y la baja en las ventas de las empresas, argumentó que esto no se debe a la rigidez del sistema laboral, sino a problemas macroeconómicos. «Esta pérdida de productividad y de ventas, también está reflejada por la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, y quizá las reformas estructurales que hay que plantear no son tanto jurídicas, sino más bien en términos macroeconómicos. El actual modelo productivo y económico está generando una fuerte caída en los sectores productivos y comerciales», sostuvo el abogado.
Desde la CGT, la postura es clara: se exige la conformación de una mesa tripartita de diálogo que incluya al Estado, al sector sindical y a las distintas cámaras empresariales (Pymes, medianas y grandes). El abogado sindical criticó la descentralización de los convenios colectivos de trabajo. «Bajo la excusa de beneficiar a las pequeñas empresas, en realidad lo que se busca crear es un sistema con trabajadores de primera, segunda y tercera categoría dentro de un mismo sector, debilitando la negociación colectiva y dejando a los jóvenes trabajadores en una posición asimétrica frente a sus empleadores», argumentó.
Más adelante, Pelayes recordó que las reformas laborales impulsadas por el gobierno, como las incluidas en el DNU 80, el RIGI y la Ley Ómnibus, buscan flexibilizar el mercado. Por ello, reconoció que el Fondo de Cese Laboral podría funcionar en sectores con alta rotación o trabajo temporario, como la construcción o el turismo de temporada, donde ya se aplica. No obstante, señaló que el sector de la construcción ha perdido el 25% de sus puestos de trabajo. «Este dato demuestra que el problema no es el formato laboral, sino el formato político y económico», justificó.
La falta de inversión real, a pesar de iniciativas como el RIGI, lleva a Pelayes a insistir con la conformación de una gran mesa de diálogo. «La inversión real tampoco está llegando. Nos tenemos todos que sentar a conversar, estableciendo un puente de comunicación entre las partes. No puede ser solamente la variable de ajuste el sector laboral. La caída de los salarios impacta directamente en el consumo, afectando a las pymes que no tienen a quién vender. Además, el dólar barato para importar el producto terminado está generando el caldo de cultivo perfecto para que las pymes cierren, los trabajadores se queden sin trabajo o vayan ganando cada vez menos», subrayó.
informalidad
En otro tramo de la entrevista, Pelayes manifestó su preocupación por el panorama de la informalidad laboral, donde la mitad del empleo en Argentina se encuentra en negro. «Si bien me parece que es sumamente necesario crear trabajo registrado, con sus correspondientes aportes para sostener el sistema previsional, me parece que las reformas planteadas por el gobierno se orienten al desmedro de los derechos», expresó.
«El sector sindical observa con muchísima preocupación el aumento del desempleo, la caída del consumo de productos básicos como lácteos y carne (en sus niveles históricos más bajos), y la falta de homologación de paritarias por parte del gobierno», añadió.
Finalmente, el abogado citó el ejemplo de países nórdicos como Noruega, donde existen mesas tripartitas de diálogo, alta formalización sindical y un Estado presente, con un sector privado robusto y trabajadores con muy buenos sueldos y participación en los indicadores de crecimiento. «Hay que buscarle la vuelta, pero el trabajador no puede ser siempre la variable de ajuste. El trabajador tiene que ganar un salario digno. Se hace difícil mantener un diálogo con un gobierno que no quiere homologar las paritarias, salvo aquellas que tienden a la baja.», cerró.







