Con el apoyo de la comunidad y la colaboración de distintos sectores de la sociedad, la querida escuela sanrafaelina pudo arreglar la infraestructura de un sector muy importante para la entidad
El invernadero del prestigioso establecimiento se dañó tras una de las tormentas que azotó a nuestro departamento el año pasado. La directora de la institución, Fernanda Roccasalvo, dialogó con FM Vos (94.5) y se refirió al hecho. Además, explicó lo importante que es este sitio para muchos alumnos.
“Tenemos un proyecto desde hace varios años, que es ‘Geary ambiental’. Hay una huerta dentro de un sector de la escuela, cerca de las aulas. Ya hace bastante que comenzamos con este proyecto y para lograrlo, en aquel entonces recibimos donaciones y participamos en el concurso ‘Mi factura, por favor’, el cual ganamos. Con ese dinero se pudo hacer la estructura de la huerta para armar el invernadero”, comentó la directora.
Luego, prosiguió narrando cómo han afectado a este sitio las inclemencias del tiempo. “En una de las tormentas del año pasado, colapsó la estructura y se vencieron algunos de los caños. Esto significó volver a rearmarla, necesitar más material e insumos, pero ya sin el concurso ni la entrada de dinero. Por suerte hubo donaciones de muchas personas y empresas locales. Además, hicimos algunos sorteos para juntar plata y poder armar la huerta. Ahora se concretó nuevamente la colocación de la estructura. Ya tiene la tela, se colocará un nylon cuando vengan las temperaturas más bajas”, afirmó Roccasalvo.
Por otra parte, hizo referencia a la importancia que tiene este sector del establecimiento para los estudiantes. “Es una huerta que la llevan adelante los chicos de primer año, en el espacio de Ciencias Naturales. Allí se cultivan productos de estación y los mismos alumnos se los llevan, no es para la venta. Tiene simplemente un fin educativo”, aseveró la docente.
Para finalizar, sintetizó el trabajo que realizan a diario y dio detalles de cómo ha sido durante la pandemia “Los chicos trabajan desde la limpieza de las malezas de este lugar hasta preparar la tierra y sembrar. Muchos de ellos llevan a sus casas las semillas que entrega el INTA y que consiguen los profesores. Así, de este modo, preparan sus propios cajones, a veces acompañados por sus abuelos. Lo hemos visto en plena pandemia, cada uno hacía su propio cajón en su casa y eran acompañados por sus abuelos. Ellos lo tenían más que incorporado. Es una experiencia hermosa”, concluyó Fernanda.







