Tras más de dos años y medio de gestiones, trabajo comunitario y aportes propios, el cuartel logró sumar una unidad fundamental para avanzar hacia la operatividad plena. Ahora comenzará una etapa de reacondicionamiento y adecuación para que pueda prestar servicio en la zona.
Los Bomberos Voluntarios de Villa 25 de Mayo concretaron uno de los objetivos más importantes desde la creación de la institución: la incorporación de su primera autobomba. La unidad llegó recientemente al cuartel y representa un paso clave para continuar el proceso que les permita obtener la habilitación operativa definitiva y brindar una respuesta más rápida ante emergencias en el distrito y zonas aledañas.
Ariel Hernández, integrante de la comisión directiva de la institución, explicó que la obtención del vehículo fue el resultado de un largo trabajo que demandó más de dos años y medio de esfuerzos, gestiones y acompañamiento de la comunidad.
“Lograr nuestro primer camión autobomba”, expresó con satisfacción al referirse al objetivo alcanzado. Además, destacó la importancia estratégica de contar con una unidad propia: “Para un cuerpo de bomberos, son las piernas”, detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Durante la entrevista, Hernández remarcó las dificultades que suelen enfrentar los cuerpos de bomberos voluntarios para conseguir equipamiento y recursos. “No pedimos cosas por verlas, necesitamos cosas porque realmente no podemos solos”, afirmó al explicar la necesidad de apoyo para sostener el crecimiento de la institución.
Según indicó, la unidad pertenecía anteriormente al cuartel de El Nihuil y fue dada de baja por el Gobierno provincial. A partir de allí comenzaron las gestiones para que pudiera ser transferida al cuartel de Villa 25 de Mayo.
“Esa autobomba se da de baja por parte del Gobierno de la provincia y cayó a la playa de secuestros. Ahí empezamos los trámites legales para la donación por parte del Gobierno para nuestro cuartel. Hoy en día esa autobomba pertenece al cuartel 29 de la Villa 25 de Mayo”, señaló.
Puesta a punto y características de la unidad
El traslado de la unidad se concretó durante el último fin de semana con apoyo del Municipio, que facilitó un camión para realizar la tarea. El vehículo aún no está en condiciones de circular por sus propios medios, por lo que ahora comenzará una etapa de revisión mecánica y reacondicionamiento.
“Aparentemente el motor y la parte motriz está en excelente estado. Nos vamos a tomar nuestras precauciones antes de hacerlo arrancar, cambiar fluidos, aceites y todo ese tipo de cosas para no echar a perder algo que a lo mejor está en muy buen estado”, explicó.
La autobomba posee un tanque con capacidad para 4.000 litros de agua y, según detalló Hernández, la institución ya cuenta con la bomba necesaria para equiparla. Sin embargo, todavía deberán realizar trabajos de adaptación, incorporar cañerías, mangueras y completar distintas mejoras relacionadas con la iluminación y los sistemas reglamentarios.
“Ahora lo primero que tenemos que hacer es el motor. Una vez que arranque, después viene todo lo que es estética, electricidad, iluminación y las balizas reglamentarias”, comentó.

Requisitos operativos y formación continua
El objetivo final es que la unidad forme parte del equipamiento necesario para alcanzar la operatividad plena del cuartel. Hernández explicó que Defensa Civil exige una serie de requisitos vinculados a infraestructura, personal capacitado y movilidad antes de autorizar la prestación completa del servicio.
“Ya tenemos los diez bomberos que nos piden y ahora necesitamos la movilidad para ponerla a punto. Cuando venga la inspección de Defensa Civil te va a decir: señores, tienen todo ok, pueden salir a apagar incendios”, explicó.
Actualmente, los integrantes del cuartel pueden actuar únicamente como apoyo de otros cuerpos de bomberos o ante requerimientos específicos de la Policía, pero aún no cuentan con autorización para intervenir de manera independiente.
Además de la formación de los bomberos certificados, la institución continúa desarrollando capacitaciones permanentes. Hernández destacó que todos los sábados realizan actividades de instrucción y que recientemente incorporaron el sistema de cadetes para jóvenes de entre 12 y 17 años.
“Todos los sábados seguimos capacitándonos”, señaló. Asimismo, explicó que la formación no se limita a aspectos técnicos vinculados a incendios o emergencias. “No solamente enseñarles a apagar un incendio, sino enseñarles lo que es una estructura, una estructura de respeto. Vamos formando carácter”, afirmó.

Ubicación estratégica e infraestructura
La incorporación de la autobomba adquiere una relevancia especial considerando la ubicación geográfica de Villa 25 de Mayo. El distrito se encuentra a unos 25 kilómetros de la ciudad de San Rafael, por lo que los tiempos de respuesta ante una emergencia suelen ser determinantes.
“Esto nos va a permitir estar en rango de ayuda rápido”, sostuvo Hernández. En ese sentido, agregó: “Acá el que llega primero es el que puede llegar a salvar una propiedad”.
Paralelamente al crecimiento operativo, la institución también avanzó en la consolidación de su sede. Actualmente cuentan con cuartel propio, dormitorio de guardia, sanitarios y comedor, espacios que fueron acondicionados gracias al trabajo sostenido de los integrantes del cuerpo.
“Hemos trabajado sin descansar en poner en óptimas condiciones nuestro cuartel”, aseguró.
Finalmente, Hernández expresó la emoción que generó la llegada de la unidad luego de tantos meses de espera, trámites y esfuerzos colectivos. “Quizás algunos todavía no caemos en lo que pasó. Fueron noches sin dormir”, reconoció. Y concluyó: “Llegó, llegó, que es lo importante”.







