Días atrás se dio a conocer el pronóstico de escurrimiento para los ríos del Sur. Si bien mejoró en relación al año pasado, todavía esta temporada será «pobre», al no alcanzar los mínimos para ser considerado un año normal ni en el Atuel ni en el Diamante.
Un dato a tener en cuenta y que llama mucho la atención fue el entregado por el Departamento General de Irrigación que marca que la temporada que pasó fue una de las peores de la historia de las cuencas sureñas.
En el informe presentado por el ingeniero Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica del Departamento de Irrigación, los números de la temporada pasada fueron bajísimos y con los peores escurrimientos desde que se tienen registros de las cuencas.
Sobre la situación del Diamante, el informe destaca que «la temporada 2019/2020 fue la de menor derrame en los 49 años del registro total de río», además de que durante 10 de los 12 meses del año se han registrado mínimos históricos de volúmenes mensuales.
Otro dato a tener en cuenta es que «en la temporada de octubre de 2019 a septiembre del 2020, el volumen anual escurrido por la sección de La Jaula fue de 415 hectómetros cúbicos, o sea, el 40% de un año normal».
En lo que respecta al Atuel, la situación no fue muy diferente. «La temporada 19/20 fue la de menor derrame en los 114 años del registro total de río», explicaron.
En este sentido, el volumen anual escurrido por la sección de La Angostura fue de 546 hectómetros cúbicos, o sea, el 49% de un año normal.
Finalmente se explicó que los meses de diciembre 2019, febrero 2020 y marzo 2020 registraron mínimos históricos de volúmenes mensuales. Ese dato, sumado a que el derrame fue un 8% menor al esperado (valor razonable), generó que el nivel en los embalses, al inicio de primavera y actual, se encuentre muy por debajo de la media.







