La merma prolongada en el consumo y el escenario volátil de todos los mercados del mundo ensombrecen el panorama económico argentino. Distintos factores internos y externos hacen que la acción rebote de la reactivación económica no se concrete, al menos en el corto plazo.
Dentro de este contexto, la economista Paula Pía Ariet habló con nuestro medio de comunicación y comentó cuáles son las expectativas para los próximos meses del año y analizó el impacto del «lunes negro» en las bolsas del mundo y de Argentina.
«Hoy el contexto nacional e internacional es muy complejo. De hecho, el lunes se registró un “lunes negro” global en materia financiera. Esto viene generando en los mercados como una especie de ruido y conflicto. El mundo no está creciendo a la velocidad que debe hacerlo. El mal dato de empleo en EEUU publicado el pasado viernes encendió las alarmas, en medio de los crecientes riesgos geopolíticos, la desaceleración de China y unas tasas de interés que llevan desde 2023 unos niveles relativamente altos. En todo el mundo, los inversores se apresuraron a buscar la seguridad del mercado de bonos», examinó
«Esto hace que el valor de las acciones se derrumbe estrepitosamente. Entonces, los mercados emergentes como la Argentina sufren el efecto colateral y cae el valor de los bonos», agregó.
En ese sentido, evaluó cuál será el impacto de esta debacle de los mercados mundiales en Argentina. «El lunes cayeron las acciones, pero YPF terminó la jornada con un repunte importante. Terminó neutra. El valor de la acción de YPF no perdió. Los bonos todavía están en baja», especificó Ariet.
Por otra parte, se refirió a la realidad de los principales sectores productivos. «El campo es el único que muestra una señal positiva, pero esto se debe a que vende lo que ya tiene. El resto debe primero producir para poder vender. Por eso, el dólar soja era conveniente para los productores y el dólar vino no», advirtió la economista.
«Muchos economistas insisten con el concepto de la devaluación. Seguramente el precio del dólar esté atrasado. El problema es que muchos valores de la economía están demorados. La solución no sería solamente devaluar. Se deben analizar un montón de variables más, la Argentina no va a ser más competitiva por el hecho de devaluar. Necesitamos que el Estado quite impuestos y regulaciones. Para que el Estado pueda quitar impuestos precisa tener superávit. La inflación y el superávit son unas herramientas valiosas, pero no las únicas. La reducción en materia impositiva es fundamental para que crezcan los sectores productivos», destacó Paula Ariet al final de la entrevista.







