El presidente Javier Milei participó de un homenaje al Rebe de Lubavitch organizado por la comunidad judía Jabad Argentina y aprovechó su discurso para volver a defender el capitalismo de libre empresa, al que definió como “el sistema que Dios preparó” para el desarrollo de la humanidad.
El acto se realizó en el Auditorio Nacional del Palacio Libertad al cumplirse 32 años del fallecimiento de Menajem Mendel Schneerson, una de las figuras más influyentes del judaísmo contemporáneo y referente espiritual de la corriente Jabad Lubavitch.
Durante su exposición, Milei desarrolló un mensaje centrado en la espiritualidad, la moral judeocristiana y la relación entre el trabajo, la innovación y la prosperidad económica. En ese marco, sostuvo que el capitalismo no fue una creación humana, sino un sistema descubierto a partir del respeto por un orden establecido por Dios.
Un vínculo cada vez más cercano con la comunidad judía
El mandatario remarcó que detrás de cada política pública existe una concepción del ser humano y aseguró que encontró respuestas profundas en los valores judeocristianos. Además, cuestionó las políticas de subsidios y celebró el rumbo económico elegido por los argentinos en las elecciones de 2023.
La participación de Milei en el homenaje refleja una relación que viene construyendo desde hace años con la comunidad judía. Incluso antes de asumir la Presidencia ya había manifestado públicamente su interés por el estudio de la Torá y por las enseñanzas del Rebe de Lubavitch.
Tras ganar las elecciones presidenciales, uno de sus primeros viajes al exterior tuvo como destino la tumba de Schneerson en el barrio de Queens, en Nueva York, un gesto que fue interpretado como una muestra de la importancia espiritual que la figura del rabino tiene para el jefe de Estado.
En el acto también participaron referentes religiosos y dirigentes políticos de distintos espacios. Entre ellos estuvieron el rabino Tzvi Grunblatt, máxima autoridad de Jabad en Argentina, funcionarios nacionales, legisladores y representantes diplomáticos.
Otro de los momentos destacados de la jornada fue el testimonio de Yosef Chaim Ohana, un ciudadano israelí que permaneció secuestrado durante más de dos años en la Franja de Gaza tras los ataques perpetrados por Hamás. El joven compartió su experiencia ante los asistentes y recibió una emotiva ovación.
Las autoridades de Jabad aprovecharon la ocasión para transmitir un mensaje de convivencia y rechazo al antisemitismo. En ese sentido, el rabino Yoel Migdal sostuvo que el odio y el terrorismo deben combatirse con acciones positivas y destacó la presencia del Presidente en el homenaje como una señal de valoración hacia la espiritualidad y el diálogo interreligioso.
La ceremonia se desarrolló en vísperas del aniversario de la muerte del Rebe de Lubavitch, una fecha especialmente significativa para millones de seguidores de su pensamiento en todo el mundo.







