Una familia malargüina se vio frente a un hecho lamentable, pues debió suspender el velorio de un ser querido luego de que personal de la cochería informara que el cuerpo que habían retirado del hospital Regional para el velatorio, estaba totalmente en descomposición.
Nora Taboada, cuñada la mujer fallecida, dijo a FM Vos (94.5) y a Diario San Rafael que el miércoles 30 de septiembre se produjo el fallecimiento de la señora en el nombrado nosocomio; no obstante, les entregaron el cuerpo 48 horas después, lo que derivó en esta lamentable situación.
Recordó que a su cuñada –quien vivía en San Rafael– le diagnosticaron insuficiencia renal y se fue a Malargüe porque su hijo estaba allá. Como aceptaba bien las diálisis, le dijeron que se las podía hacer en aquel departamento. No obstante, se dieron cuenta que había llegado a Malargüe de San Rafael, pero no le habían hecho un hisopado. Si bien ella llevaba uno y era negativo, se lo volvieron a hacer. Mientras esperaban el resultado, en el hospital la tuvieron alrededor de cinco días sin dializarla. El 30 de septiembre, fue a hacerse diálisis y al regresar se sentía mal, con dolores y problemas respiratorios, por lo que la llevaron una vez más a la guarda del hospital, donde la internaron por tener una insuficiencia respiratoria. Alrededor de las 18, les avisaron que la señora había fallecido. Se le hizo otro hisopado por ser “sospechosa de Covid”, pero no les entregaron el cuerpo hasta que estuvo el resultado. Nora se comunicó con una autoridad del Ministerio de Salud del Sur, quien le aseguró que el resultado estaría algunas horas después.
Al otro día, ella misma llevó los resultados al nosocomio, los cuales habían dado negativos una vez más. El 2 de octubre fueron a retirar el cuerpo al hospital, donde llegó también el personal de la cochería. “Se nos acercó un empleado y nos dijo que el cuerpo estaba 100% en descomposición, no entendíamos nada”, lamentó y agregó: “Nos abrieron la puerta de la morgue para que entráramos, y eso era aberrante; cuando abrieron la bolsa para verla, ya estaba desfigurada, en un estado terrible, lo que tuvimos que vivir y ver ahí nunca te lo podés imaginar”. Ningún funcionario del nosocomio se hizo cargo de la situación, explicando por qué el cuerpo no había sido dejado dentro de la cámara frigorífica correspondiente, sino simplemente sobre una mesa.
Dadas las circunstancias, debieron sepultarla directamente pues “era imposible acercarse al cajón”. No descartó que como familia, lleven a cabo las acciones judiciales correspondientes.







