La situación de la crisis hídrica viene golpeando fuerte a la provincia de Mendoza, que cada vez dispone de menor caudal de agua en sus cuencas. En este sentido, en las últimas horas –y a causa de las bajas reservas– se determinó que la corta anual del río Diamante comenzará antes de lo previsto.
Luego de una reunión entre regantes y las autoridades de la cuenca, la fecha prevista para el corte, 1° de mayo, se adelantará quince días y la corta anual arrancará el 15 de abril, lo que implicó también una serie de modificaciones en el periodo de cortes seccionados.
De esta manera, el lunes 9 volverá el agua a los canales hasta el 24 de marzo. Allí habrá una interrupción hasta el 6 de abril y desde ese día se extenderá la última dotación de riego de la temporada hasta el día 15 de abril, cuando empiece la corta.
Se especula que la corta será mucho más prolongada que de costumbre ya que el agua recién volvería en agosto. Así, el período sin agua en los canales rondaría en los 100 días.
Esta situación se suma a la corta planificada del río Atuel, que comenzaría el 1° de abril y también se extendería hasta fines de agosto, ya que se trata de la cuenca con menor cantidad de agua acumulada.
PANORAMA ACTUAL
Actualmente los diques del Diamante están al 49% de su capacidad, acumulando 266 hectómetros cúbicos sobre una media histórica de 403. En la estación de medición de La Jaula ingresan 19 metros cúbicos por segundo, cuando habitualmente en esta época son 31.
La situación del Atuel es mucho peor, ya que El Nihuil y Valle Grande acumulan apenas el 27% de su capacidad, con solo 93 hectómetros cúbicos. En la estación de medición de La Angostura se registra un ingreso de 23 metros cúbicos por segundo, cuando la media histórica es de 36.







