La abrupta disminución del nivel del lago en El Nihuil encendió la alarma entre vecinos y prestadores turísticos, que advierten por las consecuencias económicas y ambientales que dejó el fenómeno en plena temporada estival. Gustavo Fernández, integrante de la Unión Vecinal del distrito, se comunicó con Diario San Rafael y FM Vos 94.5, y expuso la preocupación de la comunidad y confirmó que ya elevaron un reclamo formal ante el Departamento General de Irrigación sin haber obtenido respuestas.
“El Nihuil la problemática que hemos tenido este año ha sido el tema del embalse del lago”, explicó Fernández, y detalló la magnitud del descenso: “En diciembre teníamos una cota máxima, a fin de diciembre estoy hablando, una cota máxima que casi pasaba por arriba del vertedero y en 15 días se secó el lago, quedó un pantano. 15 de diciembre, el 15 de enero no teníamos nada de agua”.
El vecino señaló que la situación fue tan repentina que generó desconcierto en la población. “Nosotros queremos tener una respuesta de por qué la baja tan rotunda este año”, afirmó, al tiempo que aclaró que comprenden los distintos factores que pueden influir en el manejo del embalse. “Uno entiende el tema de la nieve, entiende muchos factores, que nos dicen que el lago se hizo para generar energía, para tener los aguas abajo, uno entiende todo eso, lo único que no tenemos explicación de por qué la baja tan rotunda este año”, sostuvo.
Desde la Unión Vecinal enviaron notas formales a Irrigación, a la delegación de General Alvear —de la cual depende el río Atuel— y también a la Provincia. “Hace dos semanas hemos mandado una nota y no hemos tenido respuesta de nada”, lamentó Fernández.
La caída del nivel no solo se percibió en términos visuales, sino también en cambios en el ecosistema. Fernández comentó que comenzaron a advertir señales inusuales en la fauna del lugar. “Se venía advirtiendo de una situación particular porque aparezcan especies como los flamencos tan cerca de la costa”, indicó, y agregó que estas aves “siempre lo que están buscando es su alimento”, por lo que su presencia más próxima a la orilla sería un indicador de modificaciones en el ambiente. “Al venirse cada vez más cerca de la costa da la impresión de que también aquí ha habido cambios”, expresó.
Pero el impacto más fuerte se dio en la economía del distrito, históricamente golpeada por la falta de empleo. “El Nihuil siempre fue muy azotado con el tema laboral”, recordó. Tras el cierre de empresas que supieron sostener la actividad económica local, la comunidad debió reconvertirse hacia el turismo. “Cuando cierran las dos empresas, nos dicen que tenemos que empezar a aprender a vivir del turismo. Gente empezó a invertir en turismo y este año, son 2 meses la temporada que tenemos, y este año fueron 15 días nomás”, afirmó.
La merma en la llegada de visitantes coincidió con la difusión en redes sociales de imágenes que mostraban el lago prácticamente seco. “Los primeros días salían todos los medios que El Nihuil era uno de los más visitados de la provincia de Mendoza. Después que empezó a salir en las redes sociales que el lago había bajado… no te podés meter ni siquiera un metro dentro del agua”, describió. Según relató, la costa quedó cubierta por barro y sedimentos. “Tenés barro podrido para atrás y toda la lama está a 50 centímetros de la orilla del lago”, explicó.
Fernández, nacido y criado en el distrito, aseguró que el comportamiento del embalse este verano fue inusual. “Siempre se ha bajado el lago, nosotros sabemos que baja, tengo 50 años, he cruzado las islas caminando cuando era chico, pero en invierno. Ahora en verano el lago se ha mantenido siempre”, comparó. En ese sentido, remarcó que la temporada estival es clave para la subsistencia de muchas familias. “El turista puede disfrutar del lago y la gente que vive acá puede vivir de los meses de turismo”, subrayó.
En relación con el manejo del recurso hídrico, Fernández planteó dudas sobre las decisiones adoptadas. “Nos dicen que los diques no son para turismo”, comentó, aunque sostuvo que la actividad turística figura entre los objetivos históricos del embalse. También señaló que, según la percepción de los vecinos, la demanda de agua habría disminuido. “Lo que vemos nosotros es que hay menos fincas que antes, hay menos pedido de agua que antes”, afirmó. Y cuestionó: “En diciembre largaron los chorros. Si Irrigación hace el estudio de que viene poca agua, no va a haber agua, no larguemos agua por los chorros”.
Si bien reconoció que la generación de energía condiciona el uso del agua, insistió en que el descenso fue excesivo. “Tenemos 2 centrales menos. El agua que entra, así como entra, sale”, expresó. En los últimos días, el nivel habría comenzado a recuperarse levemente. “Ayer veíamos que el lago ha aumentado más o menos 1 metro”, señaló, aunque advirtió que el daño ya está hecho.
Finalmente, alertó sobre las consecuencias ambientales de una baja tan pronunciada. “Al bajarlo tan rotundo, esos 30 metros que bajó el lago para abajo, 30, 40 metros, se hace un barro podrido”, describió. Explicó que cuando el descenso es gradual, la tierra se seca progresivamente y no genera ese problema. “Si va bajando de a poquito, se va oreando la tierra y no tenés ese problema. Ahora fue un desastre y ni siquiera en ninguna parte del lago se puede meter”, concluyó.







