Hace poco más de un mes que empezaron las cortas en los ríos de Mendoza y los especialistas empiezan a delinear lo que se espera para una nueva temporada de riego. En este marco, en el Diamante se estipula comenzar la primavera con un llenado del 60%, y en el Atuel condiciones similares a las de la temporada anterior.
Mientras se vive una de las interrupciones más largas de los ríos y se espera no tener agua hasta mediados de agosto, las previsiones marcan que la situación no será muy distinta a la de años anteriores.
Rubén Villodas, director de Gestión Hídrica de Irrigación, destacó a través de sus redes sociales la situación de cada una de las cuencas de Mendoza.
En relación al río Diamante, enfatizó que “se recuperan lentamente las reservas y se espera un llenado del 60% para el inicio del riego”.
Un dato a tener en cuenta es que estos días se viene dando una pequeña recuperación, pero aún bastante lejos de llegar a los parámetros históricos de 2010 a la fecha. Es que se acumulan 286 hectómetros cúbicos (53% de la capacidad de Agua del Toro y Los Reyunos), cuando la media histórica es de 396.
El caudal diario marca un ingreso de agua de 10 metros cúbicos por segundo, cuando la media histórica es de 18.
Sobre la situación del Atuel, Villodas explicó que “las reservas son similares a años anteriores y la temporada de riego empezará en iguales condiciones”.
Los números marcan que al 20 de mayo Valle Grande y El Nihuil están acumulando el 39% de su capacidad, con 138 hectómetros cúbicos, no tan lejos de los 178 que se marcan como media histórica.
El caudal diario del Atuel muestra un ingreso de agua de 12 metros cúbicos por segundo, cuando la media histórica es de 24.







