En su visita a San Rafael, el intendente de la Ciudad de Mendoza ratificó su intención de competir por la gobernación, defendió las PASO y reclamó un mayor protagonismo del sur provincial. En una extensa entrevista con FM Vos 94.5, Ulpiano «Yayo» Suarez, referente de la Unión Cívica Radical, advirtió sobre las dificultades de quienes trabajan y no llegan a fin de mes, planteó diferencias con el Gobierno nacional y sostuvo que la próxima etapa debe transformar el orden fiscal en crecimiento, empleo y mejores salarios.
Ulpiano Suarez no dejó dudas sobre su objetivo político: quiere gobernar Mendoza a partir de diciembre de 2027. Durante una visita a San Rafael, el intendente capitalino eligió Fm Vos 94.5 y confirmó sus aspiraciones y expuso una agenda que combina la defensa del equilibrio de las cuentas públicas con la necesidad de atender las dificultades de los sectores productivos y de los trabajadores. “Quiero ser el próximo gobernador de Mendoza”, afirmó en la entrevista en la que también abordó las asimetrías entre el norte y el sur, la presión tributaria, la reconversión agrícola y su relación con la administración de Javier Milei.
Suarez se presentó como un dirigente que busca aportar experiencia de gestión y construir una propuesta a partir del contacto con los distintos departamentos. En ese marco, sostuvo que los logros fiscales alcanzados en la provincia deben preservarse, aunque insistió en que resultan insuficientes si no se traducen en una mejora concreta de la economía.
“Con el orden claramente no alcanza, pero hay que cuidarlo”, expresó. Esa definición atravesó buena parte de la conversación: conservar lo que considera avances de las últimas gestiones provinciales y, al mismo tiempo, impulsar cambios que permitan generar inversiones, puestos de trabajo y mejores ingresos.

Una recorrida por San Rafael con la gobernación como objetivo
La visita del intendente incluyó encuentros con dirigentes deportivos, representantes de actividades productivas y una agenda vinculada con proveedores del sector minero. Según explicó, estas recorridas forman parte de un trabajo territorial que viene desarrollando en distintos puntos de Mendoza.
En San Rafael visitó el Club Deportivo Argentino, donde conversó con sus autoridades sobre las necesidades de la institución y el trabajo que realizan con niños y jóvenes. También recordó una visita anterior, cuando participó de una maratón de la UTN y mantuvo reuniones con productores ganaderos.
“Para mí es valioso la escucha, el cara a cara”, señaló. A partir de esas conversaciones, dijo, busca incorporar propuestas para fortalecer las políticas deportivas y conocer de primera mano las preocupaciones de quienes producen y generan empleo.
Consultado sobre si esas actividades ya deben interpretarse como parte de una campaña, respondió sin esquivar la cuestión: “Si uno lo quiere rotular como campaña, tomémoslo así”.
Para Suarez, la presencia de los dirigentes en los departamentos debe servir para elaborar respuestas y no limitarse a una aparición electoral. “Que la dirigencia esté en el territorio es valiosísimo para diseñar la hoja de ruta”, sostuvo.
También marcó una diferencia entre ese trabajo y las recorridas concentradas en las semanas previas a una elección. “Yo valoro mucho esto, no venir de visita, no venir dos, tres horas y pegar la vuelta a la ciudad, sino venir, estar acá, escuchar”, afirmó.

Municipios con menos recursos y vecinos que postergan pagos
Al analizar su gestión en la Ciudad de Mendoza, Suarez sostuvo que la evaluación corresponde a los vecinos y mencionó el acompañamiento electoral recibido por su equipo. Sin embargo, aseguró que procura concentrarse en lo que todavía falta resolver.
“Siempre me gusta pensar y con el equipo trabajar en lo que falta, en lo que hay que mejorar, en lo que hay que corregir”, expresó.
El intendente describió un escenario financiero complejo para los gobiernos locales, atravesado por la caída de la coparticipación y de la recaudación propia. Según explicó, el enfriamiento de la actividad económica repercute tanto en los fondos que reciben los municipios como en la capacidad de pago de los contribuyentes.
“La gente cuando no tiene plata en el bolsillo empieza a hacer una ingeniería para ver qué es lo que prioriza y qué paga”, señaló.
Frente a ese contexto, planteó que la administración de recursos escasos obliga a establecer prioridades y actuar con responsabilidad. En la capital provincial, enumeró entre las demandas permanentes el mantenimiento de calles, luminarias, arbolado, parques y plazas, además de las tareas vinculadas con la seguridad.
Sobre este último punto, indicó que la seguridad absorbe el 15% del presupuesto municipal. También recordó que su gestión decidió congelar los sueldos del intendente y de los funcionarios, una medida que, según explicó, acompañaron los concejales.
“El desafío sigue siendo mantener el equilibrio en las cuentas municipales, en las finanzas municipales, sin resentir en lo más mínimo la prestación de los servicios”, resumió.
Prevención ante posibles emergencias climáticas
En el repaso de los desafíos municipales, Suarez incluyó la preparación frente a los pronósticos asociados al fenómeno que durante la entrevista denominó “superniño”.
Explicó que la Ciudad de Mendoza trabaja en protocolos y en tareas preventivas sobre cauces, canales y arbolado, con el objetivo de anticiparse a situaciones que puedan afectar a los vecinos.
“Con esta información que hoy tenemos posibilidad de acceder, anticiparnos, llegar antes”, planteó al describir el enfoque de esas acciones.
También mencionó la importancia de contar con instrumentos que agilicen contrataciones y compras en el marco de una emergencia hidrometeorológica. No obstante, remarcó que las tareas de prevención requieren recursos en un momento de restricciones financieras.
Su planteo fue que los municipios deben sostener los servicios cotidianos y, simultáneamente, prepararse para atender nuevas contingencias, en un contexto en el que los ingresos no acompañan el crecimiento de las demandas.

Comercios que cierran y trabajadores que no llegan a fin de mes
Uno de los tramos más enfáticos de la entrevista estuvo dedicado al impacto social de la situación económica. Suarez aseguró que conoce esas dificultades a través del contacto cotidiano con comerciantes, empresarios y emprendedores.
“La verdad que a mí me duele un montón cada vez que un comercio baja las persianas, hay personas que se quedan sin laburo”, manifestó.
Describió una secuencia en la que la falta de dinero reduce las compras, deteriora las ventas y vuelve cada vez más difícil sostener un negocio. Frente a eso, señaló que los municipios pueden simplificar habilitaciones, reducir cargas locales y promover circuitos comerciales, aunque reconoció que esas herramientas tienen límites.
En el caso de la Ciudad, destacó las facilidades para abrir comercios y la simplificación de trámites, con la intención de evitar que quien quiere invertir deba recorrer distintas oficinas para obtener una autorización.
Sin embargo, ubicó el problema principal en los ingresos de la población. “Es una realidad que le cuesta a los mendocinos llegar a fin de mes, no es una pelotudez como dijo el presidente, hay dificultades para llegar a fin de mes”, expresó, al cuestionar una afirmación que atribuyó al mandatario nacional.
Además, advirtió que muchas personas necesitan sumar otras actividades para sostener sus hogares. “Hoy muchos mendocinos necesitan un segundo y hasta un tercer trabajo o hacer alguna changa más para vivir dignamente”, sostuvo.
En ese contexto, identificó una situación que consideró especialmente preocupante: “Hay un nuevo sujeto que es el laburante pobre, el mendocino que labura y el salario no le alcanza”.
Para el intendente, ese escenario exige escuchar y desarrollar políticas que acompañen a quienes trabajan, tanto en empleos formales como en la informalidad.
El sur provincial y el reclamo por una presencia más sostenida
Consultado sobre las diferencias entre los oasis y los reclamos por una mayor atención al sur, Suarez aseguró que su proyecto provincial debe contemplar realidades distintas de las que administra actualmente.
“Yo me preparo a ser el gobernador de Mendoza, no el gobernador del Gran Mendoza”, afirmó.
Reconoció que, en sus recorridas, encuentra planteos de habitantes y sectores productivos que se sienten relegados. Dijo que esas expresiones lo interpelan y que deben traducirse en una forma diferente de gestionar.
Ante la consulta sobre si comparte ese diagnóstico, respondió: “Si referentes, emprendedores, productores plantean eso, digo, bueno, algo ha pasado, algo ha pasado porque no es un capricho”.
Su propuesta consiste en una presencia territorial más frecuente y en una articulación sostenida entre el Gobierno provincial, los municipios, las entidades empresariales y las universidades.
En ese sentido, propuso conformar “mesas ejecutivas” orientadas a resolver problemas y definir acciones concretas. “Las mesas de diálogo terminan en buenos documentos. Las mesas ejecutivas son sentarse a laburar”, manifestó.
También valoró la articulación entre las cámaras del sur y la posibilidad de contar con informes socioproductivos que permitan identificar debilidades, oportunidades y prioridades regionales.
“San Rafael es la economía más importante fuera del Gran Mendoza”, sostuvo, y ubicó al oasis sur como uno de los motores que debería impulsar la próxima etapa provincial.

Minería, energía y actividades tradicionales: preparar al sur para las inversiones
Suarez planteó que el crecimiento del sur debe combinar el fortalecimiento de sus actividades tradicionales con el aprovechamiento de nuevas oportunidades.
Mencionó la vitivinicultura, la agroindustria, el turismo, la construcción, los servicios y la ganadería, junto con el potencial de la minería, los proyectos vinculados con Vaca Muerta, el potasio y la energía.
Sin embargo, advirtió que la llegada de inversiones no garantiza por sí sola que sus beneficios se traduzcan en empleo local. Por eso, insistió en preparar al entramado de pequeñas y medianas empresas y en formar a jóvenes y profesionales para responder a las futuras demandas.
También señaló la necesidad de mejorar infraestructura estratégica y mencionó las rutas 40 y 188, además de la logística y los servicios vinculados con Pata Mora.
Desde su perspectiva, ese trabajo debe comenzar antes de que los proyectos alcancen una mayor actividad, para que San Rafael y los demás departamentos del sur estén en condiciones de participar.
“La etapa que viene en Mendoza tiene que tener al sur como uno de esos motores que nos haga ir para adelante”, expresó.
El intendente describió una “economía a tres velocidades”, en la que conviven actividades tradicionales que requieren modernización, sectores que todavía no consiguen recuperarse y nuevos proyectos con potencial de expansión. Su planteo fue que cada grupo necesita respuestas específicas.
Bajar impuestos sin desfinanciar los servicios
La presión tributaria ocupó otro tramo central de la entrevista. Suarez defendió la necesidad de seguir reduciendo impuestos provinciales, aunque aclaró que esa decisión requiere un respaldo fiscal que permita sostener el funcionamiento del Estado.
“El gobernador no tiene una varita”, señaló al explicar que una baja de Ingresos Brutos no puede analizarse sin considerar su incidencia en la recaudación.
Según planteó, hay dos caminos complementarios para avanzar: revisar los gastos y promover una mayor actividad económica que amplíe la base de contribuyentes.
“Todo aquel gasto ineficiente hay que borrarlo de un plumazo”, afirmó.
Al mismo tiempo, defendió la responsabilidad estatal en áreas esenciales. “Yo estoy convencido de un Estado presente, un Estado inteligente, un Estado que no se corre de la agenda de la seguridad, de la educación, de la salud”, sostuvo.
También reclamó una reforma tributaria nacional. De acuerdo con la distribución que expuso durante la entrevista, de cada 100 pesos de impuestos que paga un empresario, aproximadamente 80 corresponden a tributos nacionales, 15 a provinciales y cinco a tasas y derechos municipales.
Con ese argumento, cuestionó que se responsabilice de manera general a los municipios por la carga que afrontan las empresas y los comercios.
En el plano provincial, propuso acompañar nuevas inversiones mediante un régimen de incentivos que definió como “un RIMI a lo mendocino”. El objetivo, explicó, sería fortalecer la producción, generar espacio fiscal y sostener una reducción progresiva de la presión tributaria.
Reconversión productiva: financiamiento y respuestas para cada región
Ante la consulta por la reconversión de la producción primaria, Suarez sostuvo que cualquier política debe partir de información precisa sobre la situación de cada actividad.
“En primer lugar, tener información, datos”, respondió.
Dijo que no es posible aplicar una misma receta a toda la provincia y puso como ejemplo las diferencias entre la vitivinicultura del Valle de Uco, la del este y la del sur.
“El gobernador tiene que tener una caja de herramientas”, expresó, para remarcar que los problemas de cada sector requieren instrumentos distintos.
Durante la conversación mencionó una pérdida del 20% de las hectáreas productivas al referirse al diagnóstico del sur y señaló que, en la vitivinicultura, una parte considerable de las unidades productivas tiene superficies pequeñas. Según planteó, esa escala puede dificultar el acceso al financiamiento necesario para incorporar riego, mallas o sistemas de protección contra heladas.
Reconoció, además, que hablar de reconversión puede resultar duro para productores que atraviesan dificultades económicas. No obstante, consideró que la modernización es necesaria para mejorar la competitividad.
“Yo no cierro los ojos cuando hablamos de reconversión, pongámosle el nombre, modernización, parece menos duro, pero es necesario para muchos sectores tradicionales de la economía de Mendoza”, manifestó.
En ese marco, valoró que, según indicó, el presupuesto provincial 2027 contemple la posibilidad de obtener financiamiento del BID para un programa de reconversión. Aclaró que esos recursos deben acompañarse con decisiones políticas y una planificación adaptada a cada región.

Defensa de las PASO y una candidatura apoyada en la gestión
En materia electoral, Suarez se expresó a favor de mantener las primarias abiertas y rechazó que la elección de candidaturas quede limitada a acuerdos entre dirigentes.
“Soy defensor de las PASO”, afirmó.
Para el intendente, ese mecanismo permite que los ciudadanos intervengan en la definición de quién representará a cada alianza. Frente al argumento de reducir el gasto electoral, sostuvo que la participación debe valorarse por su aporte institucional.
“No es un costo, es una inversión en calidad institucional, en fortalecimiento del sistema democrático”, señaló.
Aunque reconoció que a muchas personas les resulta agotador concurrir a votar varias veces en un año, advirtió sobre los riesgos de utilizar únicamente el ahorro como criterio para modificar las reglas.
Consultado sobre sus diferencias con otros posibles aspirantes del oficialismo, entre ellos Natalio Mema, Tadeo García Zalazar y Luis Petri, evitó hacer evaluaciones personales.
“No es mi estilo hablar de otros dirigentes ni calificar o hablar de sus méritos, debilidades”, respondió.
En cambio, destacó lo que considera sus propios atributos: liderazgo, decisión política, equipo, planificación y experiencia de gestión. Recordó que al finalizar su segundo mandato habrá completado ocho años al frente de la Ciudad de Mendoza.
“Acá hay que salir de la discusión sobre continuidad o cambio”, sostuvo. Su propuesta, explicó, consiste en preservar lo que funciona y tener capacidad para modificar lo que necesita correcciones.
Frente a Milei: apoyo al equilibrio fiscal y críticas por lo que falta
En el cierre, Suarez profundizó su posicionamiento frente al Gobierno nacional. Reconoció como objetivos valiosos el equilibrio fiscal, la reducción de la inflación, la previsibilidad y una desregulación que favorezca la inversión y el empleo.
Sin embargo, insistió en que el programa económico tiene aspectos pendientes, especialmente para las pequeñas y medianas empresas y las economías regionales.
“No hay crédito prácticamente para las pymes en Argentina”, advirtió, y volvió a reclamar medidas que faciliten el financiamiento y reduzcan la presión tributaria.
También cuestionó el retiro de la inversión nacional en infraestructura. Desde su perspectiva, las obras son necesarias para mejorar la competitividad y facilitar que la producción llegue a nuevos mercados.
A esas diferencias sumó sus posicionamientos sobre discapacidad, jubilados y financiamiento universitario. Rechazó que las críticas deban interpretarse como un deseo de regresar a gobiernos anteriores.
“De ninguna manera quiero volver al pasado, porque no tenemos que simplificar esos debates”, expresó.
En ese tramo recuperó una de sus definiciones políticas más contundentes: “A mí no me van a pintar violeta”.
“Yo voy a seguir expresando lo que siento, las diferencias que tengo con el gobierno nacional”, agregó. Según sostuvo, su prioridad ante una eventual gobernación será defender a Mendoza con independencia del signo político de la administración nacional.

Un reclamo por terrenos ferroviarios y una definición sobre las economías regionales
Como ejemplo de esa relación con la Nación, Suarez mencionó el pedido para avanzar con la subasta de 24 hectáreas ubicadas en la antigua estación ferroviaria de Mendoza.
Explicó que pretende habilitar allí desarrollos de viviendas, oficinas, locales comerciales y un nuevo parque. Según su estimación, el proyecto podría generar más de 5.000 puestos de trabajo durante su ejecución.
“Dejen que la Ciudad pueda subastar esos terrenos, que vengan empresas a desarrollar allí”, reclamó.
El planteo le sirvió para reafirmar que su posición frente al Gobierno nacional debe evaluarse a partir de las respuestas que reclama para la provincia.
“Yo quiero que el gobierno nacional le mejore la vida a los argentinos, que haga lo que falta”, sostuvo.
Finalmente, volvió a poner el foco en las actividades productivas que atraviesan dificultades y que, según remarcó, sostienen una parte importante del empleo.
“A este programa le falta una pata que piense en las economías regionales, en esas actividades que hoy están relegadas y que generan muchísimos puestos de trabajo”, concluyó.

