El cáncer de mama es el más frecuente entre las mujeres y su detección temprana resulta fundamental para mejorar las posibilidades de tratamiento y curación. En el marco de octubre, el Mes de Concientización sobre el Cáncer de Mama, el médico ginecólogo y mastólogo Juan Peralta Lorca, integrante de la Fundación Escuela de Medicina Nuclear (Fuesmen), Emilio Civit 239 San Rafael, explicó cuáles son los principales controles, qué señales deben motivar una consulta y por qué es necesario sostener la prevención durante todo el año.
Durante su visita a los estudios de FM Vos 94.5, el especialista aportó datos sobre la frecuencia de esta enfermedad y remarcó que una de cada ocho mujeres puede desarrollarla a lo largo de su vida. En ese sentido, sostuvo que la difusión de información permite que más personas comprendan la importancia de los controles y pierdan el temor que muchas veces generan tanto la palabra cáncer como la realización de una mamografía.
“Sí, es lejos el más frecuente en las mujeres. En el mundo, en Argentina, en San Rafael, más del 30% de los cánceres de mujer son de mama”, señaló Peralta Lorca. También indicó que, al considerar a la población mundial en su conjunto, incluyendo hombres y mujeres, aproximadamente el 25% de los cánceres corresponde a esta enfermedad.
El médico reconoció que el diagnóstico genera temor, pero explicó que existen diferentes tipos de tumores y que detectarlos en etapas iniciales puede cambiar significativamente el pronóstico. Por eso, insistió en la necesidad de realizar los controles correspondientes, incluso cuando no existen síntomas ni se perciben alteraciones al palparse las mamas.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la importancia de la mamografía como herramienta para detectar lesiones que todavía no pueden identificarse mediante el tacto. Peralta Lorca aclaró que el objetivo de los controles no es garantizar que una mujer nunca desarrolle cáncer, sino encontrar la enfermedad en una etapa en la que las posibilidades de tratamiento sean mayores.
Al referirse a las lesiones detectadas en fases iniciales, explicó que algunas pueden corresponder a carcinomas in situ, que permanecen localizados y presentan altas posibilidades de curación. Según señaló, en estos casos la detección oportuna permite tratar la lesión antes de que avance.

El especialista también se refirió al autoexamen mamario y recomendó que las mujeres conozcan sus mamas para poder advertir cambios. En quienes menstrúan, indicó que el momento más conveniente para revisarse es durante la primera semana del ciclo, cuando las variaciones hormonales generan menos cambios en el tejido mamario. Quienes ya no menstrúan pueden elegir un día al mes para realizarlo.
Entre las señales a las que conviene prestar atención mencionó la aparición de un bulto, los hundimientos en la piel o el sangrado por el pezón. Ante cualquiera de estas alteraciones, recomendó consultar con un profesional.
Sin embargo, remarcó que el autoexamen no reemplaza los estudios por imágenes. La mamografía permite identificar lesiones que todavía no son palpables, mientras que la ecografía puede aportar información complementaria.
“Por eso a esto agregar la mamografía, porque detecta cuando todavía no se toca nada. Y el acompañante es la ecografía, que no reemplaza la mamografía”, explicó.
En cuanto a la edad, Peralta Lorca señaló que los controles deben continuar durante toda la vida. Contrariamente a la percepción de que se trata principalmente de una enfermedad de mujeres jóvenes, sostuvo que la frecuencia aumenta con los años y que las mujeres de edad avanzada también necesitan mantener sus controles.
Los antecedentes familiares y los distintos tipos de tumores
El especialista destacó que las mujeres con antecedentes familiares directos de cáncer de mama pueden necesitar un seguimiento diferente del habitual. Mencionó como familiares directos a la madre, el padre, los hermanos y los hijos, y explicó que la evaluación debe considerar también los antecedentes de cáncer de ovario y de mama en hombres dentro de la familia.
En determinadas situaciones, los controles pueden comenzar antes de los 40 años. Peralta Lorca explicó que, cuando existe un familiar directo que tuvo la enfermedad a una edad temprana, el equipo médico puede indicar que los estudios comiencen diez años antes de la edad a la que recibió el diagnóstico ese familiar. La decisión sobre qué estudios realizar debe tomarse de acuerdo con la historia clínica y la evaluación del especialista.
También mencionó los paneles genéticos, que permiten identificar determinadas mutaciones relacionadas con un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama. Entre los ejemplos citó los genes BRCA1 y BRCA2, cuyas alteraciones pueden asociarse con un riesgo elevado de cáncer de mama y de ovario.
En relación con los tipos de tumores, explicó que existen diferencias importantes en su comportamiento biológico. Los tumores luminales suelen crecer más lentamente y están vinculados con la acción de las hormonas, mientras que otros subtipos pueden presentar un comportamiento más agresivo.
Entre estos últimos mencionó los tumores triple negativos y los HER2 positivos, para los cuales existen tratamientos específicos. Según explicó, los avances en las terapias permitieron mejorar las posibilidades de tratamiento de tumores que anteriormente presentaban mayores dificultades.
Peralta Lorca señaló que las alternativas terapéuticas dependen del tipo de tumor, su tamaño, su distribución dentro de la mama y la presencia o ausencia de compromiso ganglionar. Por ese motivo, no todas las pacientes necesitan el mismo tratamiento.
En determinados casos iniciales, cuando existe un único tumor, puede realizarse una cirugía que conserve la mayor parte de la mama, mediante la extracción de la zona afectada. En cambio, cuando existen varios tumores distribuidos en distintas áreas, puede ser necesario recurrir a una mastectomía.
El especialista también destacó las posibilidades de reconstrucción mamaria. Explicó que existen técnicas que utilizan prótesis o tejidos de otras partes del cuerpo y que permiten reconstruir la mama cuando es necesario extirparla.
Además, indicó que algunos subtipos de cáncer requieren quimioterapia incluso cuando la enfermedad se encuentra en una etapa inicial. En esos casos, el tratamiento puede administrarse antes de la cirugía, de acuerdo con las características biológicas del tumor y la evaluación del equipo médico.
En cuanto a la metástasis, explicó que se produce cuando las células cancerígenas se diseminan fuera de la estructura donde se originó el tumor. También aclaró que la presencia de células tumorales en los ganglios de la axila del mismo lado no debe confundirse automáticamente con una diseminación hacia órganos distantes.
Entre los sitios a los que puede extenderse el cáncer de mama mencionó los huesos, el hígado y los pulmones. Peralta Lorca remarcó que los avances en investigación y tratamiento permitieron ampliar las alternativas terapéuticas disponibles para las pacientes.

Octubre rosa y el acceso a los medicamentos
El médico valoró las campañas de concientización que se realizan durante octubre, porque ayudan a visibilizar la enfermedad y generan un aumento de las consultas. No obstante, advirtió que la atención no debe concentrarse exclusivamente en este mes.
“Yo sé que es un mes al año, pero bueno, nos aumentan tres, cuatro veces las consultas, tanto en los hospitales, en los centros de salud, en los consultorios privados, pero después ya en noviembre baja, en diciembre nadie se acuerda, hasta octubre el año que sigue”, manifestó.
Para el especialista, la difusión pública cumple un papel central en la prevención, porque permite que la información llegue a personas que de otra manera podrían desconocer la importancia de los controles.
Sin embargo, también planteó la necesidad de que las campañas estén acompañadas por respuestas concretas para quienes ya tienen un diagnóstico y necesitan continuar con su tratamiento.
“Está buenísimo visibilizarse, pero después está bueno responder a los pacientes que no tienen su medicación, así que es un pedido especial a las obras sociales, prepagas, privadas, la del Estado, que por favor no dejen en banda con su medicación a las mujeres que tienen chance de curarse”, reclamó.
Su planteo estuvo dirigido a las obras sociales, las empresas de medicina prepaga y los organismos estatales, a los que pidió garantizar la provisión de los medicamentos oncológicos y evitar demoras que puedan afectar la continuidad de los tratamientos.
Por otro lado, Peralta Lorca también destacó el papel de Fuesmen en la atención de pacientes oncológicos. La institución cuenta con equipos de oncología clínica, servicios de radioterapia y tecnología para realizar estudios de diagnóstico por imágenes de alta complejidad.
El especialista explicó que estas prestaciones son especialmente importantes para quienes no cuentan con obra social y necesitan acceder a tratamientos que pueden resultar difíciles de afrontar económicamente.
Entre los recursos disponibles mencionó el PET, un estudio que permite investigar la posible presencia de enfermedad en otras partes del organismo cuando existe sospecha de diseminación. Según indicó, este tipo de tecnología puede contribuir a detectar alteraciones y orientar las decisiones terapéuticas.


