Después de que las autoridades económicas procedieran a encarecer las importaciones por medio de más gravámenes (Impuesto País), las mismas quedaron recargadas con una nueva alícuota del 25%, mientras que para los fletes y bienes se fijó otra del 7,5%.
Con esta nueva carga tributaria que rige para todos los rubros (excepto para medicamentos, lubricantes y equipos e insumos vinculados a la generación de energía y la canasta básica alimentaria), desde el sector petrolero advirtieron que el bloqueo de las importaciones que viene haciendo el BCRA (Banco Central de la República Argentina) al no autorizar el acceso a los dólares oficiales, pone en riesgo el crecimiento de la producción petrolera y gasífera del país.
«El tema de las importaciones no es algo nuevo, ya viene repercutiendo desde hace un tiempo en la cadena de valor. Produce una demora en los servicios de la parte de hidrocarburos, el principal impacto es la incertidumbre que se genera al no poder traer a tiempo los repuestos o los componentes necesarios. Este un problema que se agudizó en los últimos tres años, cada vez más. A tal punto que nos produce eventualmente la parálisis de una maquinaria o un equipo», explicó a FM Vos 94.5, Eduardo Rosales, integrante de Jet Oil Technology S.A
«Este abastecimiento en la logística de cualquier empresa debería ser rápido. Son cosas sencillas que en otro país tardan una semana o dos, pero nosotros tenemos una espera de hasta dos meses o más para poder conseguirlos. Incluso si hay alguna traba en la SIRA pueden extenderse aún más los plazos. Le tratamos de poner el mayor ingenio posible para salir adelante, pero es una dificultad más con la que hay que convivir a diario», aclaró.
En ese mismo sentido, continuó describiendo las trabas a las importaciones y cómo esta faltante de dólares agobia al sector. «La ausencia de la moneda estadounidense amerita pensar que cualquier dólar es mucho. Ahora, en la compañía tenemos el caso de un repuesto que sale menos de dos mil dólares y que recién nos va a llegar en septiembre. Hay que esperar, mientras tanto tenemos un motor fuera de servicio. Así es cómo influye este tipo de afectaciones a la cadena de producción. En Neuquén hay torres de perforación que quedan fuera de circulación durante meses. Son empresas que tienen contratos muy grandes y el no cumplimiento hace que se tensen las relaciones entre los distintos actores» advirtió Rosales.
«Lo grave de todo esto es que un parate en esta industria genera grandes pérdidas. El encarecimiento en los gravámenes es un tramo más que se suma, o sea una complicación extra. He visto en los últimos años como muchas empresas de servicios cerraron sus puertas, se han ido del país. Lo mejor que le puede suceder al sector es que haya mayor cantidad de oferentes con un clúster robusto. El aumento del impuesto torna más complejo este escenario, el control que ejerce la SIRA funciona como un cuello de botella que regula la existencia o no de divisas para pagar al exterior», argumentó el referente del sector.
Sobre el final de la comunicación, comentó cuáles son las expectativas en el desarrollo de la actividad para los próximos meses. «Para lo que queda de este 2023, la postura que tomó la empresa es la de tener muy en claro todo este tipo de limitaciones con el fin de tratar de reducir sus repercusiones al mínimo posible. Tiene que ver con lograr los abastecimientos básicos para mantener los servicios y que no se pare ningún equipo. Además, hay que sostener un nivel de calidad y de seguridad en el servicio que se presta. Me parece un tema bastante sensible, que lo veo mucho más allá de un cambio de gobierno o no. Pienso que está situación nos va a acompañar de igual forma durante gran parte del 2024», sentenció.







