Las casas funcionan de lunes a viernes y están destinadas principalmente a vecinos de distritos, estudiantes, jubilados y personas que concurren a realizar trámites o atenderse por cuestiones de salud. Cuentan con cocina, calefacción, Wi-Fi, baños y distintas actividades recreativas.
El programa Pausa y Encuentro continúa brindando un espacio gratuito para aquellas personas que, por distintos motivos, deben permanecer varias horas en la ciudad de San Rafael antes de regresar a sus hogares. La iniciativa, impulsada por el Municipio, dispone de dos casas en el centro donde los usuarios pueden cocinar, descansar, estudiar, acceder a internet o simplemente resguardarse del frío mientras esperan el horario de su colectivo o la continuidad de un trámite.
Andrea Matacotta explicó que el objetivo principal es transformar esos tiempos de espera en momentos útiles y brindar un lugar confortable, especialmente para quienes llegan desde los distritos.
«Las casas de Pausa y Encuentro son casas para esperar. Son casas que alojan a aquellas personas que tienen tiempos de espera y que esas esperas sean esperas productivas», detalló a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Actualmente funcionan dos sedes en San Rafael: una ubicada en Saavedra 273, pasando Belgrano, y otra en la esquina de San Luis y Comandante Salas. Ambas permanecen abiertas de lunes a viernes, de 8 a 18. Las instalaciones cuentan con cocina equipada, microondas, heladera, calefacción, Wi-Fi, baños, patio y, según la sede, biblioteca y distintos espacios recreativos.
«Las casas tienen una linda cocina donde se puede cocinar si necesitan hacer el almuerzo. Se puede tomar algo caliente en estas épocas de tanto frío. Las casas están calefaccionadas. Tienen Wi-Fi. Tienen baño, patio», explicó. Matacotta indicó que el servicio está pensado para múltiples situaciones. Lo utilizan estudiantes que cursan doble turno y necesitan permanecer varias horas en el centro, jubilados que deben esperar el regreso a sus distritos después de cobrar sus haberes, personas que asisten a turnos médicos y familias que acompañan a niños en tratamientos o actividades educativas.

Según relató, el programa nació luego de observar una situación que se repetía con frecuencia en plazas y espacios públicos. «Conocimos esto encontrándonos con mujeres en las plazas y estudiantes comiendo en las plazas. Cuando nos acercamos a preguntar, entendimos lo que eran esas esperas», recordó. Explicó además que las dificultades económicas hicieron que muchas personas dejaran de utilizar bares o cafeterías para pasar esas horas y optaran por permanecer en espacios abiertos, incluso durante el invierno.
Como ejemplo mencionó el caso de un estudiante que durante mucho tiempo se alimentó únicamente con comida rápida por no contar con otro lugar donde almorzar. «Un chico nos decía que había estado un año comiendo pancho y que no los quiere ni ver», comentó.
Además de ofrecer un espacio físico, las casas permiten guardar medicamentos que requieren refrigeración, conservar pertenencias y participar de diferentes actividades organizadas durante la jornada. Hay propuestas de folclore, tejido, estimulación cognitiva y juegos, además de la posibilidad de utilizar la biblioteca, acceder a internet o estudiar mientras transcurre el tiempo de espera.
La funcionaria señaló que uno de los principales objetivos del programa es mejorar la calidad de vida de quienes deben permanecer varias horas fuera de sus hogares por cuestiones ajenas a su voluntad. «La idea es poder dar un poco de dignidad a esa espera y que tengan la posibilidad de producir», expresó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5.
Durante la entrevista también recordó que muchos vecinos de distritos deben viajar largas distancias para asistir a consultas médicas o realizar trámites administrativos, lo que implica salir de sus hogares de madrugada y regresar recién al finalizar la tarde. En esos casos, disponer de un espacio calefaccionado, con baño y cocina representa una mejora significativa en sus condiciones de espera.
Finalmente, Matacotta recordó que además de las dos casas ubicadas en San Rafael existe una tercera sede en la ciudad de Mendoza, destinada a personas del departamento que deben viajar por cuestiones de salud o trámites y necesitan un lugar donde permanecer mientras esperan el regreso.







