El vocero presidencial anunció, el miércoles, la apertura de importación de alimentos y medicamentos. La idea, según afirmó, es generar competencia con los productos locales y que el precio baje.
La polémica se incendió casi inmediatamente: la Unión Industrial Argentina cuestionó el no cobro de IVA adicional y del impuesto a las Ganancias al que eran sujetas las importaciones y manifestó su preocupación por lo que consideran un trato desigual para la industria.
«El anuncio realizado afecta seriamente la competitividad de las empresas que operan, producen y emplean en el país», señaló la UIA.
A su turno, Alejandro Bestani, presidente del Movimiento Nacional Pymes (Monapy) y dueño en Mendoza de la fábrica de alimentos INCA, aseguró que la medida va a terminar impactando negativamente. “A esto le hace falta un análisis histórico. Esto ya lo vimos y ya sabemos lo que pasó», afirmó Bestani, refiriéndose a otros momentos de la historia económica argentina donde las importaciones indiscriminadas solo generaron un industricidio y una pérdida monumental de puestos de trabajo.
La coyuntura muestra un escenario de fuerte contracción producto de la devaluación del peso frente al dólar de casi el 120% dictaminada por el gobierno mileísta a tres días de asumir, sumada al plan “motosierra+licuadora” que ha llevado a que el poder adquisitivo de la inmensa mayoría de los argentinos esté en niveles históricamente paupérrimos.
Como si todo fuera poco, aquellos afortunados con una pequeña capacidad de ahorro que tenían en el plazo fijo la posibilidad de correr (de atrás, pero no tanto) a la inflación, esta semana vieron que la reducción de tasas les provocará una zancadilla mortal en la carrera.
La “tormenta perfecta” aparece en el horizonte. El ánimo social se deteriora a diario, al ritmo de la inclusión de afectados por las medidas económicas. Se dice que los primeros 100 días tienen un significado simbólico y son interpretados muchas veces como un barómetro del poder de un presidente entrante. A cuatro jornadas de llegar a ese punto, la incertidumbre y la preocupación son cada vez mayores.




