El centro de salud de Pobre Diablo se encuentra cerrado a la atención al público debido a actos de vandalismo que delincuentes perpetraron durante la madrugada de hoy. En concreto, los asociales dañaron el tanque de agua y varias cañerías del inmueble, lo que –obviamente- imposibilita la atención de los numerosos pacientes que allí concurren a diario.
Lo cierto es que este nuevo ataque requerirá el trabajo estatal para volver a poner en condiciones el espacio sanitario que, según se informó oficialmente, permanecerá cerrado durante hoy y mañana.
Según los responsables del efector público, estas situaciones se han reiterado en el tiempo: robos y daños son habituales a pesar de que el edificio cuenta con un cierre perimetral de alambre, un sistema de cámaras de seguridad, alarma y una pared de fondo de unos 3 metros con concertina. Al mismo tiempo, solicitaron la colaboración de la población a fin de denunciar estos infames hechos.







